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Michael Jackson, lo malo de ser un genio del pop

En 1993, Michael fue acusado por primera vez de pederastia, pero nunca llegó a juicio gracias a un arreglo económico de 20 millones de dólares.
Tras el escándalo, un año más tarde, en 1994, el cantante se casó con Lisa Marie, la hija del legendario Elvis Presley, que para muchos fue una boda con fines publicitarios. El enlace sólo duró unos 20 meses. Su segundo matrimonio fue con la enfermera Debbie Rowe, la madre de sus dos primeros hijos, Prince Michael Junior (1997) y Paris Michael Katherine (1998). Un año después se separaron. El tercer hijo del rey del pop nació en 2002, pero se desconoce quien es su madre y la fecha exacta en la que nació. El mismo explicó que fue gracias a una madre de alquiler.
Acusado de abuso de menores, 2003 fué quiza el momento más duro. Michael fue objeto de una fuerte polémica tras la emisión de un reportaje de televisión, 'Living with Michael Jackson', donde hablaba de su afición en compañía de menores. En las imágenes aparecía de la mano de un joven con quien reconoció haber compartido dormitorio. Fue acusado de un total de 10 cargos, cinco de pederastia, y todos ellos relacionados con un niño de 13 años.
Absuelto de todos los cargos
En enero de 2005 se llevó a cabo el juicio. Tras seis meses sometido a la presión de los medios que seguían el juicio. En junio fue absuelto de todos los cargos y librado de 20 años de cárcel.
En esos duros momentos, sólo sus amigas incondicionales como la actriz Liz Taylor dieron la cara por él. Además sus deudas financieras a punto estuvieron de obligarle a vender "Neverland", su rancho levantado sobre una propiedad vinícola de 11.000 metros cuadrados.
Vestido de mujer y sus hijos colgando por la ventana
Su comportamiento errático, vestido de mujer en varias ocasiones, exhibiendo a sus hijos colgando por las ventanas y usando mascarilla como él, sólo eran pequeños ejemplos de una vida que se podía calificar, como poco, de extraña.
Su salud ha sido otra de sus cargas. Siempre ha estado delicado y fueron muchos los momentos privados y públicos en los que necesitó atención sanitaria. Únicamente admitió dos cirugías de nariz y una para ponerse un hoyuelo en la barbilla. Explicaba que el color blanquecino de su piel era porque sufría de vitíligo, una enfermedad que causa despigmentación.
Tras una década sin actuar, en un último intento por lavar su imagen y recuperar su maltrecha economía, Jackson anunció que volvía a los escenarios este verano. Definitivamente no podrá ser. BQM