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Michelle Obama y su vestido en Cuba

"Yo amo la feminidad sin estridencias, con un estilo elegante que se fija en los detalles importantes". Esa es una de las premisas de Carolina Herrera, una de las mujeres más elegantes del mundo, a la hora de crear cada una de las piezas que primero sube a la pasarela y luego las vemos en mujeres como la reina Letizia o Michelle Obama, que ha confiado en ella para vestir en su primer viaje como primera dama a Cuba.
Que Barack Obama y su mujer pisen suelo isleña no es asunto baladí porque hace más de 80 años que un presidente de Estados Unidos no visita la tierra de Fidel Castro. En una ocasión tan importante como ésta, todos los detalles estaban cuidados al milímetro y el vestuario de Michelle, también.
La primera dama es toda una trendsetter y todo lo que se pone, como ocurre en Inglaterra con Kate Middleton y en España con doña Letizia, lo convierte en oro, es decir, que se agota. Y en su visita a Cuba, cuando todas las miradas se centran más que nunca en ella, no iba a ser menos. El vestido sin mangas con estampado floral que llevó Michelle se agotó a las pocas horas de que apareciera bajando las escaleras del Air Force One.
En un día en el que todo esta tan medido y tan importante para la historia, Michelle guiso hacerle un guiño al pueblo latino. Que se decantara por un diseño de la venezolana, que está valorado en 2.000 y se puede comprar por aún en Neiman Marcus, seguro que no ha sido casualidad. "No es la apariencia, es la esencia. No es el dinero, es la educación. No es la ropa, es la clase", dijo Cocó Chanel. Y Michelle es eso, pura clase.