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Miguel Delibes descansa en el Panteón de Vallisoletanos Ilustres

Pasadas las 12:00 horas de la mañana ha partido el cortejo fúnebre hacia la catedral de Valladolid donde se ha celebrado el funeral por la muerte del escritor. Posteriormente se han incinerado los restos mortales del maestro que descansan en el Panteón de Vallisoletanos Ilustres y que se ha celebrado en la más estricta intimidad.
Sentados espontáneamente en las gradas de Semana Santa situadas frente al Consistorio, congregados en fila rodeando el edificio, siguiendo a pie el cortejo o encaramados a los barrotes que bordean la catedral metropolitana, ciudadanos de todas las edades se han concentrado para rendir un cálido homenaje al fallecido escritor.
Encabezado por dos vehículos funerarios, desbordados por una muestra representativa de las decenas de coronas de flores que han llegado en recuerdo al fallecido, el cortejo ha partido hacia el templo pasadas las doce de la mañana, después de que algunos de sus familiares se reunieran y se dedicaran unas palabras de ánimo abrazados, haciendo una piña.
Y es que el goteo de personas que ha querido dar el último adiós a Miguel Delibes ha sido incesante, hasta tal punto que a medianoche del viernes, las puertas de la capilla ardiente se abrieron para que un aragonés, acompañado de su hija, que había llegado tarde, rindiera un homenaje póstumo al escritor, según palabras del alcalde de Valladolid, Javier León de la Riva.
20.000 personas se han despedido del maestro
Esta persona ha sido una de las cerca de 20.000 que desde ayer han querido pasar por la capilla ardiente y despedir de este modo a Delibes.
A la llegada del cortejo a la catedral, riadas de gente discurrían por las escaleras y, de puntillas o preguntando al compañero de al lado, intentaban informarse acerca de qué estaba ocurriendo en la puerta y quiénes estaban presentes.
Ya dentro del templo, los paisanos del escritor que han conseguido entrar al funeral se han acomodado por donde han podido, bien sentados en sillas plegables alrededor de los bancos o siguiendo de pie el funeral del escritor.
Los restos de Delibes reposan en el Panteón de Vallisoletanos Ilustres del cementerio de El Carmen, en compañía de otros escritores como José Zorrilla y Rosa Chacel, pero sobre todo cerca de su amada Angeles, como él quería.
La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, ha agradecido en Valladolid al escritor vallisoletano Miguel Delibes "todo lo que ha dejado" a la literatura y a la cultura. 
Agradecer "todo lo que nos ha dejado"
De la Vega ha visitado la capida ardiente y ha asistido al funeral acompañada por el delegado del Gobierno en Castilla y León, Miguel Alejo, y la ministra de Cultura, Angeles González-Sinde. La vicepresidenta ha querido trasladar a la familia de Delibes en nombre del Ejecutivo central y de "los ciudadanos de España" sus condolencias, afecto y solidaridad.
La capilla ardiente del Miguel Delibes ha recibido, durante toda la mañana, un goteo constante de vecinos y personas quienes acudieron al Ayuntamiento de Valladolid, minutos antes del funeral en la Catedral, a dar el último adiós al escritor vallisoletano.