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¿Murió o no murió en la Cruz Jesucristo?

Determinadas imágenes de la Crucifixión se han fijado en nuestro imaginario.telecinco.es
Más de 2.000 años después, un teólogo evangélico cree haber dado con un hallazgo que podría cambiar la Historia de la religión cristiana. Según Gunnar Samuelsson, Jesús no habría muerto en la cruz, sino en otro aparato de tortura mortal. Para este especialista, todo se debería a un error en la traducción de los documentos bíblicos: se habría entendido "crucifixión" en vez de "suspensión". La tesis de Samuelsson se difunde con rapidez en Internet y sus publicaciones se venden con facilidad, pero ¿acaso no resulta un tanto atrevido oponerse a la evidencia de lo que son ya más de dos mil años de relecturas, investigaciones y discusiones?
Corren tiempos de inseguridad y la facilidad para dudar se ha convertido en una mercancía más. Si ponemos en Google las palabras "jesús no murió en la cruz", obtenemos hasta 632.000 resultados. Además, la revolución comunicacional y tecnológica han multiplicado las posibilidades de sembrar estos interrogantes y extenderlos con facilidad. En ocasiones, el efecto repetición magnifica la importancia de hipótesis no suficientemente serias o contrastadas, que muchas veces terminan por asumirse como ciertas. En otros casos, el ritmo de producción de las empresas de información es el que termina por distorsionar determinados estudios que solo subrayaban un determinado matiz pero que son presentados como revolucionarios hallazgos. 
Un continuo error de traducción
En este contexto debe entenderse, según algunos expertos en Teología pero también en Teoría de la Comunicación, la supuesta aportación del teólogo evangélico Gunnar Samuelsson. Samuelsson, después de un trabajo de tres años, ha publicado una Tesis Doctoral de 400 páginas titulada 'La crucifixión en la antigüedad'. En resumen, Samuelsson postula que generación tras generación de estudiosos habrían cometido un error de traducción con el término 'stauros' que, en lugar de 'crucifixión', significaría 'suspensión'.
Llegados a este punto, cabe separarse del clima de inmediatez imperante en la Sociedad de la Información y retrotraernos al pasado. Si alguien ha tenido tiempo a lo largo de la Historia para investigar y discutir sobre el tema han sido los sacerdotes, escribanos y especialistas privilegiados por el Orden antiguo; basta con hacer referencia a las eternas discusiones sobre el 'sexo de los ángeles', que han llenado cientos de páginas y han impregnado numerosas obras artísticas de épocas anteriores, como reflexiona el Profesor Román Gubern en su libro 'Patologías de la imagen'.
En este sentido, resulta ciertamente atrevido salir al público con una conclusión novedosa a partir del mismo material documental que otros han venido estudiando durante siglos. Pero para esto, el testimonio de los expertos resulta mucho más esclarecedor.
Religión, símbolos y comunicación
Para Norberto Alcover, Profesor de Teoría de la Comunicación en la Universidad de Comillas y sacerdote jesuita, este tipo de noticias no son una anomalía histórica: "Desde la Ilustración se ha puesto constantemente en tela de juicio este tipo de cuestiones y otras sin conclusiones definitivas: nunca se ha conseguido demostrar nada, y, además, determinadas revelaciones siempre han venido sucedidas por el estudio de una serie de teólogos nada sospechosos de ortodoxia, que han terminado por refutar lo que supuestamente se había descubierto".
Los casos son múltiples y de todos son conocidos: "Ha sucedido con el lugar de la muerte de Jesucristo, el misterio de María Magdalena, etc.", afirma Alcover, que no obstante declara no haber leído el libro y respetar profundamente las intenciones y el trabajo del teólogo sueco: "Muchas veces es la dinámica de los medios de comunicación que exageran determinados matices. Habría que confirmar en la fuente original qué ha querido decir este teólogo".
No obstante, Alcover se reafirma: "Estos puntos están ya suficientemente estudiados. Ni siquiera los grandes teólogos del Siglo XX se han referido a la cuestión de la muerte de Jesucristo, por lo que esta interpretación a estas alturas me parece sorprendente": "¡Si algo ha sido estudiado a lo largo del tiempo han sido las escrituras!"
Una cuestión pocas veces puesta en duda
Otro hecho reseñable, según este jesuita experto en Comunicación es que "teólogos poco sospechosos de agarrarse a la ortodoxia nunca han puesto en tela de juicio esta cuestión". No obstante, conocedor de las características de la sociedad actual, Alcover reconoce la existencia de una persistente demanda para este tipo de 'hallazgos': "Entiendo, como creyente, como sacerdote y como jesuita que este tipo de estudios e informaciones respondan a las inquietudes de mucha gente".
No todo es blanco o negro. Alcover nos llama a tener en cuenta algo a lo que en nuestros tiempos no prestamos mucha atención: "Hemos de tener en cuenta que la cruz romana es distinta de la que ha quedado fijada en nuestra imaginería: era un palo vertical sobre cuya cima partía otro horizontal, no como los que podemos ver ahora". "Pero en las escrituras existen muchas referencias a la pasión de Cristo y en ningún momento se hace referencia a un solo poste".
¿Qué ocurriría si, a pesar de todo, Samuelsson tuviera razón? Norberto Alcover lo ve casi imposible, pero afirma que, "si se llegara a descubrir, me parece incluso algo secundario..." ¿Qué cambiaría en nuestras vidas, dado el intenso proceso de secularización que vivimos en la actualidad? Estos hallazgos, no obstante, continuarán surgiendo.