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Oskar Santos, debut de lujo con "El mal ajeno"

Estrenada en el pasado Festival de Cine de Berlín en la sección Panorama, el equipo de la película ha presentado en Madrid esta historia ambientada en la unidad de dolor de un hospital madrileño, donde Diego, el médico interpretado por Eduardo Noriega, emprende "un camino hacia la luz".
El punto del que parte la línea argumental es un misterioso suceso: cuando el compañero sentimental de una de sus pacientes más graves le dispara en el pecho antes de suicidarse.
A partir de entonces, sus poderes curativos se multiplicarán hasta alcanzar lo sobrenatual y, en la búsqueda de los orígenes y las contrapartidas de ese don "descubrirá que en la vida, si no hay dolor, se es un muerto en vida", ha explicado Santos.
"El mal ajeno", además del sello de Amenábar para la factura técnica y la atmósfera de suspense, tiene un guión escrito por Daniel Sánchez Arévalo.
La película -nuevo envite de Telecinco Cinema a la taquilla- desafía los géneros: "No me interesaba tanto la cuestión fantástica como lo que eso implica para los personajes", afirma el director que no cree que haya aroma religioso.
"Para mí, curar es una profesión", aclaró Santos. "Me gusta que una película no aleccione, que luego el espectador rellene los espacios vacíos según su manera de pensar".
Noriega quiso apostillar que "la película no ofrece respuestas, invita a la reflexión. Nos hace pensar sobre cómo nos afecta el dolor ajeno o por qué nos ponemos corazas con demasiadas cosas".
El actor vuelve en este filme a asociar su nombre al de Amenábar, su descubridor en "Tesis" y "Abre los ojos".
Noriega ha destacado "la intuición y el talento" de Santos, un director que "es novel pero no lo parece" y que, al final, prefiere definir la película como "una historia de amor".
A ese amor conflictivo, curativo pero a veces trágico, se suman todos los personajes: desde la novia del suicida, encarnada por Angie Cepeda, hasta la esposa del mismo, una mujer alcohólica y con menopausia precoz interpretada por Belén Rueda, quien se ha manifestado encantada con la película: "Es una alegría cuando te llega un guión tan sorprendente como éste cuando parece que todo ya está inventado".
El director desvió los méritos hacia Daniel Sánchez-Arevalo. "No escribo guiones porque no sé. Lo he tenido claro desde que empecé. Me interesa participar en el desarrollo de las películas, pero siempre he necesitado un guionista".     LA