Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Raphael dice que "mi carrera ha sido la gran oportunidad de ser completamente feliz"

Raphael celebra sus bodas de oro en la música. Vídeo: Informativos Telecinco.telecinco.es
Tras una trayectoria de cincuenta años, Raphael siente que vive "el mejor momento" de su vida y que aún está "empezando". "Mi carrera ha sido la gran oportunidad de ser completamente feliz", ha asegurado el cantante, que sobre un escenario se manifiesta "totalmente libre".
Tras hacer esta primavera una exitosa gira por América en la que ha tenido más de 150.000 espectadores y en la que ha mostrado que, a sus 65 años, no tiene ningún problema para cantar durante casi tres horas (incluso a capella), Raphael se prepara ahora para sus conciertos en España.
Una nueva etapa del tour "Raphael 50 años después", con la que el artista celebra las bodas de oro de su carrera. "Es sin lugar a dudas la mejor gira que yo he hecho hasta ahora, la más multitudinaria", explica el cantante.
La gira por España de Raphael comenzará con "una noche muy especial" ya que tendrá su primera cita, el 12 de junio, en la plaza de toros de Linares, su pueblo. "Tengo mucha ilusión porque nunca había cantado allí", confiesa, mientras explica que la última cita en el país será el 26 de junio en la plaza de toros de Las Ventas, un escenario que aún le impone.
Entre tanto, y con un paréntesis para actuar en Rusia, Raphael recorrerá escenarios de Fuengirola, Almonte, Palma de Mallorca, Puerto de Santa María, Barcelona, Sevilla, Málaga, Alicante, Bilbao, La Coruña o Tenerife.
Y es que para Raphael no hay mayor recompensa que "trabajar en aquello que me gusta, poder hacerlo todos los días y que a la gente le complazca". Ni los elogios de figuras como Frank Sinatra, ni que en Los Ángeles instauraran hace años el Día de Raphael, ni ser el único artista español que ha logrado un Disco de Uranio por vender más de cincuenta millones de sus discos (sólo hasta 1980) se puede comparar a la entrega de su público.
Asegura que entre el Raphael que inició su carrera profesional en 1960 siendo telonero en un concierto de León y el que ahora llena hasta el Madison Square Garden de Nueva York no hay apenas diferencias.
"El de ahora es un Raphael muy evolucionado, pero la esencia es la misma, las ganas de comerse el mundo, de agradar, de hacer las cosas bien, siguen siendo las mismas. Es muy importante mantener la ilusión por hacer las cosas", dice.
La clave de su éxito se la debe a que es "un currante nato" porque "del cielo no cae nada, la suerte hay que trabajársela" y a que en su carrera nunca ha dejado de ser fiel a sí mismo.
"Si empezara ahora sería el mismo. Mi estilo nació conmigo, no está importado de ningún sitio. Yo soy el mismo en el escenario que fuera, comiendo con mi familia. Soy así, no hay dobleces", ni siquiera a la hora de realizar sus inconfundibles gestos en el escenario: "nacieron conmigo, yo no soy artista de espejo, no ensayo nunca, es algo innato en mí, es una forma de ser y de hacer, nada es forzado".
No tiene ninguna intención de retirarse porque "el escenario engancha, indudablemente" y es un espacio donde se siente "como pez en el agua, libre, hago lo que quiero y nadie me dice nada. Fuera, en la convivencia, hay que tener en cuenta a todos".
Por eso, ni siquiera tiene que prepararse mucho para mantenerse en forma en sus giras: "más que cuidarme, no me descuido, sigo la mismas rutinas en mi casa que de gira", explica, mientras cuenta que cinco horas antes de los conciertos trata de hablar poco para que, al salir al escenario, "las primeras notas estén muy limpias".
Y después de cantar cuarenta canciones, como incluye en el repertorio de los conciertos de esta gira, se queda "solo, fane y descangallado. Agotado pero muy contento", aunque tiene "un poder de recuperación grandísimo, a las dos horas estoy otra vez listo".
Ya tiene proyectos para cuando acabe, en 2010, esta gira. El 14 septiembre de 2011 estrenará un musical del que ya tiene grabada la música y del que no quiere hablar de momento.
Y habrá más porque Raphael, que no tiene entre sus planes hacer ningún trabajo de cine, disfruta de una profesión en la que "si se tienen ganas nunca se acaba de aprender" y en la que "quizá ahora estamos sufriendo un bache" que impide que surjan grandes artistas. Pero en cualquier momento saldrá un artista que marque su territorio".