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Robert Pattinson, de mago a vampiro

Igual que su éxito en pantalla, también su estilo personal y su look ha variado mucho en los últimos meses, cambiando de chico del montón hasta convertirse en un auténtico 'sex symbol'.
Sus comienzos
Robert Pattinson comenzó a hacerse un nombre en el mundo del cine cuando apareció en la saga de 'Harry Potter', concretamente en 'Harry Potter y el Cáliz de Fuego' encarnando a Cedric Greggory en 2005.
Por aquel entonces Pattinson contaba con apenas 17 años y lucía un 'look' un tanto descuidado y nada definido. Llenaban su armario los vaqueros, las camisetas desgastadas y los jerséis de punto que sin problema podría haber sacado del armario de su abuelo.
Desde muy jovencito, Robert siempre ha sido muy amigo de los trajes de chaqueta, aunque no siempre los haya elegido acertadamente. En uno de sus primeros actos públicos durante la presentación de la película de 'Harry Potter', Pattinson se decantó por un pantalón de cuero burdeos combinado con una chaqueta rojo vino de terciopelo que le iba varias tallas grande.
También le ha costado definir su estilo en lo que al pelo se refiere. Lo ha lucido de todas las formas posibles: Liso o rizado, rubio o negro, limpio... o con aspecto de no estarlo tanto.
Su despegue con 'Crepúsculo'
Pocas apariciones públicas después, la joven promesa del cine empezó a refinar su estilo (probablemente con la ayuda de algún buen estilista y asesor de imagen). La verdad es que el chico contaba con un buen físico como base, además de una cara angelical y una mirada que dejaría rota a más de una.
De este imponente físico empezó a presumir en un su primer gran éxito cinematográfico 'Crepúsculo', con el que el joven actor empezó a saborear la fama. Su papel de Edward Cullen le convirtió en el vampiro más sexy dentro y fuera de la gran pantalla y consiguió que la gran mayoría de las adolescentes de medio mundo cayeran rendidas a sus pies.
Esencial para enamorar a tanta fan ha sido un acertadísimo e incluso necesario cambio de look que ha causado furor también entre los productores de cine, que ahora se lo rifan para sus nuevos proyectos.
Bautizado por muchos como el nuevo Jude Law, Pattinson ha renovado por completo su armario, optando por un estilo mucho más sobrio, 'cool' o bohemio, Pattinson puede presumir de ser una de las nuevas caras de Hollywood con más estilo y personalidad a la hora de vestir.
 
El nuevo Jude Law
El actual estilo de Robert se caracteriza por un estilo dejado muy estudiado que le va como anillo al dedo, y en el que predominan las chaquetas de cuero negras, los vaqueros negros de pitillo y las gafas de moda (el modelo 'Wayfarer' de RayBan), que le dan un toque macarra y gamberro que vuelve locas a sus fans.
Completan este look las camisas de cuadros (una auténtico 'must' de esta temporada tanto para hombres como para mujeres), combinadas con camisetas de aspecto desgastado y las gorras (su perdición y una de sus sueñas de identidad), para una aspecto más parisino y bohemio.
Para sus citas más formales, Pattinson recurre a los trajes de chaqueta en colores sobrios y entallados, combinados con camisas grises y corbatas. En general, juega una paleta de colores que no varía mucho y que va desde el blanco hasta el negro, pasando por el gris, el azul marino, para completar un look muy clásico que le va que ni pintado.
Otra prenda a la cual sabe sacar partido son las levitas. Al igual que Jude Law, otro gran defensor de esta prenda, consigue combinar a la perfección la levita con camisas y botas desabrochadas para un toque aún más casual y desaliñado a su look que combina con ese peinado alborotado y despeinado y a la vez tan estudiado.
Está claro que, aunque llevamos poco disfrutando de esta joven promesa, Robert Pattinson ha ganado con los años y con la ayuda de un buen estilista que ha sabido sacar partido a todo ese 'sex symbol' que se escondía detrás de esa cara de niño malo.