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Tristán Ulloa, Mario Gas y Sergio Peris-Mencheta, juntos en escena para dar vida a la obra 'Julio César', de Shakespeare

Honor, amistad, lealtad, patriotismo y poder. Cada uno de los temas que Shakespeare abordó en su obra teatral 'Julio César' permanecen vigentes y por ello el director y escenógrafo Paco Azorín ha querido recuperar este texto y demostrar en escena que esta obra no ha perdido ni un ápice de actualidad.
Para ello, se ha rodeado de un elenco de actores con la fuerza suficiente para defender este texto: Mario Gas, Sergio Peris-Mencheta y Tristán Ulloa, a quienes acompañan también José Luis Alcobendas, Pau Cólera o Carlos Martos, entre otros.
La obra, que se representa en el Teatro de Bellas Artes de Madrid hasta el 2 de marzo, narra la conspiración contra el dictador romano Julio César, uno de los sucesos "más controvertidos" de la historia antigua, según ha explicado el director este jueves durante la presentación. En palabras de Azorín, "es curioso que hoy en día se siga hablando de los mismos temas 20 siglos después".
Es una obra eminentemente masculina y castrense: los hombres y la guerra, los hombres y el poder que cambia de manos a través de la guerra y del golpe de estado. Los pocos personajes femeninos que aparecían en el texto eran "subsidiarios", en palabras de Azorín, por lo que decidió prescindir de ellos y dejar en el punto de mira solo a los hombres.
La figura masculina es aquí la única "defendida y atacada". "Si hubiéramos dejado estar a la mujer en los ámbitos de decisión hoy estaríamos en un lugar más interesante", ha señalado.
BLANCO Y NEGRO
La puesta en escena es sencilla y en ella se ha jugado con los "mínimos elementos" para que los actores sean lo único que permanece "en primer plano". Para ello, el director ha creado un ambiente en el que predominan el blanco y el negro, donde sobresale una toga roja y la sangre de Julio César, y en la que "los claroscuros de Caravaggio" son una inspiración constante, con el resultado final de un ambiente "tenebrista".
En la vestimenta de los actores predomina una estética castrense del siglo XX, aunque no se hace referencia explícita a ninguno de los grandes conflictos del pasado siglo. "Shakespeare también utilizó vestuario de su época. Si él no vistió de romanos a los actores, yo tampoco", defiende el director.
"EL TEATRO NO ES UN LUJO"
Azorín admite que poner en marcha 'Julio César' ha sido "una temeridad y una locura". Pero las cosas han salido bien, a pesar de "bromas macabras como el 21 por ciento de IVA". "Eso no se hace", critica el director, quien denuncia que actualmente, en ciertas ocasiones, el teatro se llena pero solo se cubren "los gastos".
Esta queja se suma a lo que el equipo de la obra vivió en el Festival de Teatro Clásico de Mérida. El ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, quiso visitar al equipo en el camerino tras la función y ellos se negaron. "Dijimos que no. No era el momento de recibirle para hacer una foto, con la que está cayendo", ha señalado Ulloa, quien debutó con esta obra en el festival extremeño.
Según recuerda el actor, antes de dar comienzo su obra, Wert recibió "una pitada escandalosa", lo que les puso "las pilas" a los intérpretes antes de salir al escenario y representar una obra "tan actual". "La obra tiene momentos muy vehementes y aquella noche lo fueron más", indica.
En este sentido, Ulloa reivindica que "el teatro no es un lujo". "Es nuestra trinchera y desde aquí nos toca batallarlo", ha añadido el actor. En este sentido, Mario Gas señala que las artes escénicas son su manera de "responder al mundo que nos rodea y de ser útiles en él".