Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Último adiós a Ángel Cristo

Ángel Cristo, de 65 años, falleció a las 00:30 horas de la madrugada del martes a causa de un fallo cardiaco, según el parte médico, una hora después de haber ingresado en las urgencias del Hospital Universitario de Alcorcón.
Esta mañana se ha celebrado una misa en el mismo tanatorio para la familia. Después, pasadas las doce de la mañana se ha trasladado el cuerpo del domador al madrileño cementerio de la Almudena, donde ha sido enterrado, en la intimidad.
Según ha informado el sobrino del domador, José Miguel Garrido, Ángel ha sido enterrado atendiendo a sus deseos porque no le gustaba la idea de ser incinerado.
Garrido ha explicado que su tío había sufrido dos infartos previos al que acabó con su vida. Según su relato, Ángel Cristo volvía de Jaén en compañía de un director de circo con el que iba a trabajar en breve cuando, en la pausa que hicieron para comer, dijo sentirse indispuesto, pero rechazó ir en ese momento a un hospital.
Su sobrino también ha querido resaltar la mejoría en los últimos tiempos que Ángel había conseguido en relación a sus adicciones. "Los análisis han confirmado que llevaba tiempo intentando salir de sus problemas", afirmó.

Tres infartos
Con posterioridad fue llevado a un centro de salud de la localidad madrileña de El Álamo, donde, según el sobrino, sufrió el primer infarto. Una ambulancia le llevó a Alcorcón y en el traslado padeció un nuevo ataque y, ya en el Hospital de este municipio, sufrió el tercero.
José Miguel Garrido aseguró que la última vez que vio a su tío fue en Navidad y que entonces lo encontró "contento".
Bárbara y sus hijos, rotos de dolor

A pesar de la mala relación que mantenía últimamente con su ex marido y en contra de lo que pueda pensar mucha gente, Bárbara Rey se ha mostrado muy afectada por el fallecimiento del domador y ha querido prestar todo su apoyo a la familia en estos duros momentos. De hecho, no ha dejado ni un momento de arropar a sus hijos durante el velatorio de Ángel Cristo.

La capilla ardiente tuvo lugar en el tanatorio de la localidad madrileña de Alcorcón, el municipio donde fallecía horas antes. Hasta el velatorio se quisieron acercar algunos familiares y allegados de Ángel Cristo.

El que más entereza ha mostrado en todo momento ha sido el hijo mayor de la pareja, Ángel Cristo Jr, quien ha pedido respeto a la prensa y la única declaración que quiso hacer ante las cámaras fue para agradecer el interés mostrado.

En cambio Sofía Cristo, que en los últimos meses no tenía relación alguna con su padre, llegó llorando y del brazo de su madre al tanatorio. Pudimos ver a la hija del domador rota de dolor y apenas pudo articular palabra. De hecho, se emocionó con las preguntas de los periodistas y agradeció todas las muestras de cariño: "Gracias, de verdad".
Su vida en el circo

Ángel Cristo había nacido en Huelva, el 17 de octubre de 1944, hijo de Margarita Dordid, contorsionista cuyo nombre artístico era "La pequeña Carolina", y del trapecista griego Christophol Papadópulos.

El domador, que vivió siempre bajo la carpa de un circo, manifestó desde pequeño su predilección por las fieras.

Debutó en 1966 y cuatro años después se convirtió en empresario al adquirir un pequeño circo que con el tiempo se transformó en el "Circo Ruso", con más de 300 personas trabajando bajo su dirección.

Sufrió numerosos accidentes de trabajo a lo largo de su carrera, además del incendio del circo en 1986, y algunos de ellos lo fueron de gravedad, pero siempre salió adelante pese a las secuelas que le dejaron. BQM/EBP/RSO