Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Las sombras chinescas inéditas de Ramon Casas ven la luz en una exposición en el MNAC

Estas piezas reivindican el lado más "bohemio" y popular del artista catalán
El Museu Nacional d'Art de Catalunya (MNAC) acoge en una exposición las sombras chinescas inéditas de Ramon Casas, en una reivindicación del "lado bohemio" y popular del artista catalán gracias a una cesión privada de piezas inéditas durante diez años, que se complementa con los fondos del museo, y coincidiendo con el 150 aniversario de su nacimiento.
El museo albergará, hasta el 27 de noviembre, 11 cómicas sombras chinescas dibujadas por Casas y realizadas por el dentista Josep Meifrèn --amigo del artista-- que Casas y sus amigos usaban en espectáculos de sombras en la taberna Els Quatre Gats y que son figuras caricaturescas de algunos célebres personajes de la época, como Àngel Guimerà, según ha explicado en rueda de prensa este miércoles el comisario, Francesc Quílez.
"Es un conjunto inédito que permite poner en contexto las sombras chinescas y el legado de Casas, no como pintor modernista, sino reivindicando su condición de artista bohemio", ha dicho Quílez, que ha detallado que en total el espacio contiene 57 obras --carteles, invitaciones y álbumes--, de las que 44 pertenecen al museo.
Estas piezas, en la exposición titulada 'Ramon Casas i les ombres xineses d'Els Quatre Gats', se encontraban a la venta en la época en tiendas populares, lo que deja al descubierto el lado más popular del artista, ha dicho Quílez, que ha señalado su importancia dado que también tejieron puentes creativos entre Casas y artistas como Modest Urgell y Apel·les Mestres.
Asimismo, ponen de relieve un lenguaje del artista en el que no había división entre el arte de élite y el considerado arte menor, en una "apuesta más rupturista y de vanguardia, con una vertiente más original", aunque después el artista tomara un rumbo más acomodaticio.
UN DIVERTIMENTO
"Enseña el Casas más versátil, diverso y polifacético", ha explicado Quílez, para quien también es importante la visión que el conjunto ofrece sobre el grupo de Els Quatre Gats, con una mirada traviesa e irónica de la vida, ya que estas piezas tenían un objetivo totalmente lúdico, a modo de divertimento, de reproducir la imagen de los más célebres personajes.
El donante Pere Giménez Meifrèn, sobrino del realizador de las obras Josep Meifrèn, ha explicado que estas obras estuvieron un tiempo en una caja de cartón y que después las ha mantenido expuestas en su hogar durante muchos años, pero que al ver una exposición en Els Quatre Gats dedicada a Casas y reparar en que no se mencionaban las sombras chinescas, decidió ponerle remedio.
"Pregunté por qué no se exponían y me respondieron que no sabían dónde estaban las sombras", ha explicado Giménez, que ha asegurado que pedirá al museo unas reproducciones para, al menos, tener unas versiones falsas de las sombras en el salón de su casa y no echarlas tanto de menos.
Con un coste de 15.000 euros, el director del MNAC, Pepe Serra, ha explicado que este pequeño espacio trata de ser una apuesta novedosa gracias a una colaboración privada "muy importante".
"La propiedad de las obras no es tan importante: todo el mundo verá las obras", ha dicho Serra, que ha aplaudido que antes las piezas estaban en casa del coleccionista y ahora están en casa de todos, y ha concretado que en cuatro o cinco meses pasan por las salas de arte moderno unas 300.000 personas.