Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

La clave de un cabello sano y bonito está en los activos más ricos de la naturaleza

Nuestro pelo es una de nuestras mayores señas de identidad. Largo, corto, rizado, liso, con mechas... existen tantos tipos de cabello como personas en el mundo y cada champú satisface unas exigencias específicas. De ahí la importancia de realizar una correcta elección, destinada a buscar el mayor placer de uso del producto. Para Klorane, la selección cuidadosa de las especies vegetales más apropiadas y la extracción de los activos más ricos son procedimientos indispensables a la hora de colmar al cabello de salud y belleza.
La filosofía de sus laboratorios se fundamenta en la pasión por las plantas y son la base de la eficacia de sus productos. En sus headquarters fuimos espectadores privilegiados del desarrollo del Botanical Expertise. Una cadena de experiencia vegetal única en el mundo, que garantiza un alto nivel de eficacia y seguridad. Un proceso de calidad que sigue los mismos controles que cualquier medicamento de los Laboratorios Pierre Fabre. Para Klorane, el nacimiento de un nuevo producto es una cuestión de pasión; un ejercicio de creatividad y eficacia cuyo objetivo final es satisfacer las necesidades y expectativas del consumidor.
Entre las curiosidades que pudimos conocer se encuentra el secreto de la perfecta melena blanca del diseñador Karl Lagerfeld: el champú seco extra-suave a la leche de avena Klorane. Indicado para cabellos delicados y frágiles, este champú lo suaviza y protege, ayudando a desenredarlo fácilmente. Este súper ventas de la marca se suma a otros de reconocido prestigio como el champú a la camomila, que aclara e ilumina; o el de ortiga, específico para cabellos grasos, que regula las secreciones sebáceas.
Además de ser una marca pionera y comprometida, el Instituto Klorane sigue una línea de conducta basada en la contribución a los desafíos del desarrollo sostenible y cuentan con la etiqueta ECOCERT. Se trata de una ambición personal de Pierre Fabre que persigue tres claros objetivos: la protección de las especies amenazadas, el estudio de la biodiversidad vegetal y la concienciación social.
Uno de sus proyectos más destacados es La Gran Muralla Verde, que comenzó en 2012. La idea, fiel a sus principios, es crear un cinturón verde de más de 7.000 kilómetros de longitud formado por distintas especies autóctonas que cruzará el continente africano. Además, los laboratorios Klorane fueron galardonados por la Unesco Green Citizens como pioneros en la educación en el desarrollo sostenible y cuentan con el Botany for Change, un concurso que premia la mejor creación de un jardín urbano para concienciar acerca de la importancia de la naturaleza en nuestras vidas. Todas estas acciones responden a los principios del desarrollo sostenible que defiende Klorane: fundamento esencial para la creación de productos que combinen a la perfección naturaleza y belleza.