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Diez consejos para un adelgazamiento saludable, sin efecto rebote

El decálogo de consejos que nos ayudará a perder peso en este nuevo añoREUTERS

Después de Semana Santa son muchas las personas que deciden comenzar una dieta para compensar los excesos de las vacaciones y ponerse en forma de cara al verano, en la denominada 'Operación Bikini'. El aumento de peso después de Semana Santa se sitúa, en más de un 50%, entre los 2 y 5 kilos, debido principalmente a la alteración de los hábitos alimentarios y al abandono de la actividad física durante este período, según datos de entulínea de Weight Watchers.

Frente a la operación bikini, los expertos recomiendan un adelgazamiento saludable para mantener el peso a largo plazo. Yolanda Jiménez, nutricionista, explica que "para que un método de adelgazamiento sea saludable debe tener un respaldo científico basado en el consejo de expertos en medicina y nutrición. Además debe entender la pérdida de peso como un proceso integral, que contemple no sólo aquellos aspectos relacionados con la alimentación, sino con la actividad física y el bienestar de la persona".
Esto nos permitirá, además, evitar el temido "efecto rebote", tal y como añade la nutricionista: "si la pérdida de peso es progresiva y se adapta a nuestro estilo de vida, podremos mantener el peso en el tiempo sin temor a volver a recuperar los kilos de más".
Para poder asegurar un adelgazamiento saludable y efectivo a largo plazo, entulínea de Weight Watchers recomienda aplicar las siguientes 10 pautas:
1. Evitar las restricciones de alimentos: la restricción o prohibición de la comida es un elemento desmotivador y supone uno de los principales factores de abandono de una dieta. Es aconsejable tener una alimentación variada y equilibrada, sin alimentos prohibidos, teniendo en cuenta aquello que ingerimos y el gasto energético que realizamos.
2. Perder entre 500 gramos y un kilo por semana: para que la pérdida de peso sea paulatina y, por lo tanto, saludable debe situarse entre los 500 gramos y un kilo por semana. Las dietas que prometen una pérdida de peso rápida en poco tiempo, conocidas como "dietas milagro", pueden conllevar un "efecto rebote" que, en algunos casos, incluso puede suponer un incremento del peso inicial.
3. Mantenerse dentro de un IMC saludable: el Índice de Masa Corporal es un indicador avalado por la OMS que nos permite conocer si tenemos un peso saludable, o bien, padecemos sobrepeso u obesidad. Para calcularlo tan solo hay que dividir nuestro peso por el cuadrado de nuestra altura. Se recomienda que el IMC se sitúe entre los valores 18,5 y 25.
4. Adquirir hábitos de vida saludables: es importante identificar aquellos hábitos que frenan el adelgazamiento para poder modificarlos. Hay que tener en cuenta que el 40% de nuestras acciones diarias son hábitos, por lo que no podemos pretender una ruptura drástica de nuestro estilo de vida. De hecho, para que la repetición de una acción saludable se convierta en un hábito interiorizado son necesarios mínimo 21 días.
5. No centrarse únicamente en la alimentación: es fundamental entender el adelgazamiento como un proceso integral que contemple y combine tres pilares básicos: alimentación, actividad física y bienestar personal.
6. Planificar y mantener horarios: la planificación garantiza comidas equilibradas y no tener que recurrir a opciones menos saludables como los platos precocinados. A su vez, el mantenimiento de los horarios ayuda a mantener a raya el picoteo incontrolado entre horas.
7. Practicar el mindfulness: para combatir el estrés, las preocupaciones y la ansiedad, el mindfulness -técnica que permite conectar con el entorno y con uno mismo- puede resultar muy útil. Caminar, meditar, la relajación o colorear mandalas son algunas de las actividades para llevar a cabo de forma cotidiana.
8. Aprender a cuidarse y quererse: las personas felices hacen elecciones más saludables. Para sentirse bien es recomendable fomentar actitudes para aprender a quererse más, dedicarse tiempo a uno mismo, expresar las emociones, ser amable con uno mismo, premiar los propios logros etc...
9. Practicar actividad física: la práctica de ejercicio es fundamental para perder peso. Caminar, subir escaleras* son algunas acciones que los monitores de actividad física contabilizan, lo que nos permite marcarnos nuevos retos que alimenten la motivación para practicar más deporte.
10. Compartir tu experiencia: el apoyo del entorno favorece el proceso de adelgazamiento, por lo que es importante hacer partícipe a la familia en la adquisición de los nuevos hábitos de vida. Del mismo modo, compartir la experiencia con otras personas que también estén adelgazando puede resultar un factor motivacional de gran ayuda.