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La más excéntrica de todas

En el mundo de la moda abundan las excentricidades y sus practicantes, pero Isabella Blow era, sin dudas, la mejor. La diseñadora británica, amiga de Alexandre Queen, también se suicidó el 7 de mayo de 2007, después de detectársele un cáncer de ovarios.
Su imagen se la fabricó a medida y se hizo famosa no sólo por lucir los sombreros más estrafalarios del mundo 'fashion', sino también por su olfato para descubrir talentos.
Uno de sus alumnos más aventajados fue Alexander McQueen, que se convirtió en diseñador principal de la conocida marca Givenchy. 
Blow fue generosa con los modistos jóvenes. A McQueen le compró toda su colección de graduación antes de convertirlo en uno de sus mejores amigos.
Isabella Blow fue editora de publicaciones tan prestigiosas del sector como 'Vogue UK', 'Tatler' y el dominical 'The Sunday Times' y ejerció como consultora de marcas como DuPont, Lycra, Lacoste y Swarovski.
Su trabajo facilitó el despegue de diseño inglés en la década de los 90 lo que le permitió convertirse en la 'Reina de la moda británica'.  La estilista nació en Londres el 19 de noviembre de 1958 en el seno de una familia de aristócratas.
Hija de suicidas, su padre y su abuelo también se suicidaron, la mujer de espíritu libre y corazón punk tenía una fuerte tendencia a la depresión y ya había intentado otras veces quitarse la vida.
El joven diseñador Zac Posen aseguró que la idea del suicidio formaba parte de su vida y de su personalidad.