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El fotógrafo Rafael Trobat retrata la "intensidad de la vida" en Nicaragua

El fotógrafo cordobes Rafael Trobat durante la presentación en Sevilla de su libro "Aquí, junto al agua. Nicaragua", que le ha llevado casi 19 años de trabajo en el empeño de mostrar con que intensidad viven la vida los nicaragüenses. EFEtelecinco.es
El fotógrafo cordobés Rafael Trobat, que ha presentado hoy en Sevilla el libro que recoge su selección de fotos "Aquí, junto al agua. Nicaragua", al que ha dedicado casi diecinueve años de trabajo, ha asegurado que en esta obra ha tratado de plasmar "la intensidad con la que viven los nicaragüenses".
"Es obvio que Nicaragua es un país pobre; un país muy castigado, pero feliz", ha declarado el fotógrafo, quien ha asegurado que en sus fotos sobre este pequeño país centroamericano ha tratado de huir de los lugares comunes y se ha marcado el reto de que "los nicaragüenses se reconozcan y, a la vez, se sorprendan".
Esa "sensación de asombro" que Trobat, discípulo confeso de Cristina García Rodero, ha querido "reflejar en cada foto", planea en cada una de las páginas de este volumen, editado por Lunwerg con la colaboración del Centro Andaluz de la Fotografía (CAF), cuyo director, Pablo Juliá, ha intervenido hoy en la presentación de la obra, dentro del Festival Sevillafoto.
El fotógrafo, durante estos años, ha buscado en Nicaragua todas las facetas de la vida, la tristeza, la alegría, el dolor, el gozo, la fe, la locura, además de toda la fuerza de la vida cotidiana, con "la mirada del extranjero que sabe estar dentro", según Pablo Juliá.
Trobat ha contado hoy que su primer viaje a Nicaragua, hace casi diecinueve años, cuando acabó de licenciarse de la mili, coincidió con el inicio de su afición a la fotografía, por lo que se enamoró de ambos, de Nicaragua y de la fotografía, al mismo tiempo.
Llegó a Nicaragua, ha confesado hoy, mitad huyendo de la experiencia militar, mitad en viaje turístico, pero "con necesidad de vivir una experiencia", y con las fotos que captó en aquella primera incursión ya celebró una exposición en la Casa de la Juventud de Córdoba, tras lo cual pasó a trabajar como ayudante de Cristina García Rodero.
Fue a partir de 1991 cuando Trobat emprendió su segundo viaje al país, que ahora considera el verdadero protagonista de su libro, "el pueblo nicaragüense y su manera de vivir la vida, disfrutándola aún en las condiciones más adversas".
Durante todo este tiempo, el fotógrafo, que también ha explicado su pretensión de que sus imágenes contaran algo que se conociera de Nicaragua, ha pasado más tiempo dentro del laboratorio, plasmando sus fotos, que en el propio campo de trabajo buscando las imágenes, que, ha dicho, tardan en llegar porque se precisa mucho tiempo para que surjan.
La exposición con el mismo título del libro podrá estar el año próximo en el festival fotográfico de Sevilla, según han dicho hoy los responsables del certamen, si bien la muestra sólo reúne la mitad de las imágenes del volumen, por el tamaño de las reproducciones.
La selección de fotos que conforman el libro ha corrido a cargo de Alejandro Castellote, Cristina García Rodero y el editor Javier Ortega, quien, a la luz de este trabajo, ha citado: "Una foto de verdad es un pequeño poema", el artista es un "creador de antimundos", y ha dicho que Trobat "dejó que le sucedieran las cosas".
Para Ortega, este libro será "uno de los hitos fotográficos a nivel internacional" de este año y convertirá a su autor en "el fotógrafo del año".