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La industria del entretenimiento pierde a tres de sus grandes en una semana

Fotografía de archivo del 1 de junio de 2005 que muestra a Michael Jackson saliendo de la corte del condado de Santa Bárbara durante un juicio por abuso de menores en Santa María (CA, EE.UU.). Michael Jackson murió de un infarto cardiaco. EFEtelecinco.es
La fatídica coincidencia de la muerte del cantante Michael Jackson y la actriz Farrah Fawcett ha extendido el luto en la industria del entretenimiento de EE.UU., que hace unos días perdió además a una de sus leyendas de la televisión, Ed McMahon.
El augurio de que las malas noticias nunca vienen solas pareció cumplirse hoy con la temida muerte de la protagonista de "Charlie's Angels" y pocas horas después con el repentino fallecimiento del "rey del pop", a los 50 años.
El pasado lunes también perdió la vida a los 86 años McMahon, un humorista y presentador de televisión legendario, aunque casi desconocido fuera de Estados Unidos, donde se le considera un icono del mundo del espectáculo del país.
Durante 30 años, McMahon acompañó al presentador Johnny Carson en sus alegres conversaciones del programa The Tonight Show, de la cadena NBC.
Su deceso fue un duro golpe para el también comediante Jerry Lewis, quien contaba siempre con McMahon en los telemaratones o teletones que organizaba para acudir en auxilio de niños con distrofía muscular.
Si el fallecimiento de McMahon no ocupó titulares de la prensa internacional sí fue noticia el de Fawcett, la rubia de amplia sonrisa que durante la década de 1970 y 1980 fue la gran estrella del cine y la televisión y "la historia de amor" del también actor Ryan O'Neal.
Fawcett, una de las tres "ángeles de Charlie", murió hoy en Los Ángeles a los 62 años, víctima de un cáncer anal diagnosticado en 2006.
La intérprete pasó sus últimos momentos acompañada por O'Neal, su amiga, la actriz y modelo Alana Stewart, su peluquera Mela Murphy y su doctor.
"Se ha ido. Ella ahora pertenece a la historia. Está con su madre y su hermana y su dios. La amaba con todo mi corazón. La echaré de menos muchísimo", declaró O'Neal.
El deceso de la actriz era esperado para cualquier momento, luego de semanas de lo que resultaría una lucha infructuosa contra el cáncer.
Horas después ocurrió otra noticia fatal: Michael Jackson falleció en un hospital de Los Ángeles tras sufrir un paro cardíaco.
Su muerte puso fin trágico al ocaso de una exitosa carrera que había tenido su punto máximo en los años ochenta, cuando encantó con sus bailes y sus canciones a los jóvenes de EE.UU. y el mundo.
Hasta derribó las barreras del racismo al casarse con Lisa Marie Presley, la hija del también famoso y fallecido Elvis Presley, y entablar una profunda amistad con la actriz Elizabeth Taylor.
Con más de 26 millones de copias su álbum "Thriller", publicado en 1982, sigue siendo todavía el más vendido en la historia discográfica de Estados Unidos.
Con su guante blanco y sus trajes de estilo militar y una apariencia alterada por innumerables cirugías plásticas, Jackson comenzó a ver la caída de su popularidad tras ser acusado de abuso de menores en su parque infantil de Neverland.
Pero, incluso así, su figura fue venerada por varias generaciones y sus seguidores comenzaron a reunirse hoy frente al hospital donde murió en Los Angeles y en Times Square, el centro neurálgico de Nueva York, donde la noticia de su muerte se dio por los carteles luminosos.
"No. No es broma. El rey del pop ha muerto", señaló con lágrimas en los ojos una de sus admiradores en una plaza de Washington, la capital de Estados Unidos.
Para los supersticiosos, Michael Jackson fue hoy el otro capítulo de la vieja maldición de que las desgracias nunca vienen solas.