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La intimidad de De Carlotto sirve de homenaje a las víctimas de la dictadura argentina en 'Verdades Verdaderas'

Rodada en la ESMA la película, que se estrenará en febrero o marzo en España, pretende, por deseo de su protagonista, "contar la verdad"
La intimidad de la vida familiar de Estela Barnes de Carlotto, activista de los derechos humanos en Argentina y actual presidenta de la Asociación Abuelas Plaza de Mayo, sirve de homenaje a todas las víctimas de la dictadura argentina en la película 'Verdades Verdaderas. La Vida de Estela'.
El largometraje, proyectado este miércoles en la Sección Oficial de la 56 Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci), narra la vida de De Carlotto e intercala los hechos acaecidos desde el golpe militar de 1976 con la celebración del año nuevo y algunos de los hitos del año 2007, en el que casi 30 años de trabajo en la Asociación seguían dando sus frutos.
Lo verdaderamente "novedoso" del trabajo, según su director, Nicolás Gil Lavedra, es la perspectiva intimista de su largometraje, que entra en la casa y en la vida de Estela y su familia y que persigue profundizar en la parte "humana" de la protagonista lejos de su faceta, mundialmente conocida, como activista a favor de los derechos humanos.
Dado que ya existen trabajos sobre este tema, la dictadura, sus víctimas y sus familias, la intención de Gil Lavedra se centró en sacar a la luz la vida de Estela con el fin, además de aportar una nueva perspectiva, de posibilitar un mayor conocimiento sobre la dictadura y el incremento de casos de "recuperación de identidad".
La historia de Barnes de Carlotto, que aparece en una de las últimas imágenes de la película y que ha colaborado en la escritura del guión, la elección del vestuario o la ambientación, entre otros, sirve por tanto para ahondar en el tema de la dictadura, que el productor Luis Ángel Bellaba, precisa aún de mantener "abierta" la memoria.
"NO OLVIDAR LO QUE HA PASADO Y LO QUE NOS HA COSTADO"
"La reivindicación de esa memoria me parece fundamental; mantenerla abierta, rendir homenaje a Estela y mantener abierta la memoria para nunca olvidar lo que ha pasado y lo que nos ha costado", ha aseverado Bellalba, a lo que el también productor Fernando Sokolowicz sumó su deseo de "llevar a la verdadera dimensión" a una Estela "muy querida" en su país y en todo el mundo y que, aún pendiente de encontrar a su nieto Guido, "lleva una batalla" por la recuperación identitaria de los secuestrados o nacidos en cautiverio.
La película, filmada en la Escuela Mecánica de la Armada (ESMA), "lugar emblemático de la tortura" donde se ubicaron la casa familiar, las sedes de la Asociación o el colegio donde trabajaba la protagonista con el fin de no olvidar, precisamente, el horror que invadió aquel espacio, se estrenará en febrero o marzo en España comienza en el fin de año de 2007 con una carta que Estela comienza a escribir a su nieto Guido, nacido durante el secuestro de su hija Laura, posteriormente asesinada.
El vínculo de sus hijos con la militancia democrática, el golpe de Estado, la huida de su hija Claudia y el secuestro de Laura determinan la vida de la familia de Estela, que como otras miles en Argentina no descansó en la búsqueda de sus hijos o hermanos hasta que una llamada les lleva a Comisaría para identificar el cadáver de su hija.
La confesión de una de las compañeras de Laura en prisión, que anuncia a su familia el nacimiento, en junio de 1978, de su hijo, a quien pondrá el nombre de Guido, hace que Estela comience se dedique a buscar a su nieto, labor de la que le disuade la propia justicia, que la advierte del peligro de muerte que corre, pero no su familia: su marido, secuestrado y torturado, le insta a que nunca abandone la búsqueda.
Sus inicios con las abuelas de la Plaza de Mayo, el miedo de su primer día de concentración y su empeño en la búsqueda de nuevas maneras para favorecer la recuperación de la identidad de todos aquellos jóvenes --aún quedan cerca de 400 "robados" durante una dictadura que hizo desaparecer a más de 30.000 personas-- con métodos "nuevos" como la vinculación de familiares a través de un análisis de sangre.
LA "RESPONSABILIDAD" DEL GUIÓN
Según la guionista María Laura Gargarella, su "admiración y respeto" hacia Estela conllevaba una "responsabilidad muy grande" a la hora de escribir el guión ya que no podían "permitirse ninguna licencia", aunque la "iluminación" llegó a través de la prensa, en concreto de una noticia sobre un trabajo que, desde la Universidad, se realizaba con el Archivo Biográfico Familiar.
Se trata de una iniciativa, más bien una caja, preparada para cada persona que recupera su identidad para que de este modo pueda conocer a sus familiares desaparecidos, oír sus voces a través de grabaciones o conectar anécdotas de su entorno. "Es impresionante lo que se transmite por el ADN que no son sólo rasgos físicos", ha señalado la guionista.
"Los hijos parieron a esas madres", ha añadido la guionista para dar a entender que la lucha de las abuelas nace de la desaparición de los hijos en el caso de Argentina, país en el que existe una corriente que apuesta por mirar al futuro y dejar atrás el pasado y por la "muletilla" del "lo que pasó ya pasó".
Convencida tras medio año de insistencia por parte del director, Barnes de Carlotto ya ha visto en una pequeña sala la película sobre la historia de su vida, con la que, según Sokolowicz, se pretende llegar a las generaciones más jóvenes, a un público "más amplio" con una mirada "más humana" que podrá acudir a los cines a verla desde el próximo 17 de noviembre.
De momento y lo que la labor de la Asociación y de Estela han conseguido es que muchos jóvenes nacidos en la época acudan a comprobar sus orígenes, como sucedió, y así se plasma en el largometraje, en el caso de Francisco, hijo de Abel, el secretario de la Asociación.
"Sin ese condimento humano de cada uno no sé si se habría podido hacer", ha concluido el director en referencia al nivel de emotividad alcanzado por los miembros del equipo durante el rodaje, necesario para sacar adelante un proyecto que, en tema y ubicación, pretende transformar el "dolor" en "vida y paz".
EL DIRECTOR
Nicolás Gil Lavedra es un joven director de cine y televisión interesado principalmente en temas relacionados con los Derechos Humanos que se formó en realización y producción en Argentina desde 2005 y participó en un curso de producción de cine a cargo de Hernán Musaluppi.
Completó sus estudios en la New York Film Academy y el Film College, ambos en Nueva York, y además participó en el Curso de Guión y Producción Audiovisual impartido por Pablo Cullel y Jorge Maestro, y en el curso de dramaturgia a cargo de Marucio Kartun.
En 2005 dirigió el cortometraje 'Identidad perdida', donado a las Abuelas de la Plaza de Mayo y declarado de interés educativo y cultural por el Senado de la Nación, y dos años después rodó el corto 'La loca'.
También ha dirigido la serie de investigación de 35 capítulos 'Historia presente', emitida por el Canal 7 en 2009 y 'Verdades verdaderas. La vida de Estela' es su primer largometraje.