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El museo Guggenheim desafía a la gravedad

Ocho coches suspendidos en el aire que recrean la explosión de un vehículo. Se presentan como instantáneas recreadas a escala real, 700 kilos de peso atravesados por varillas luminosas y colgados en el atrio central del museo, y simulan los distintos pasos de la explosión.
Es una de las cuarenta obras del artista chino más influyente, Cai Guo-Quiang, que en estos momentos que llega a Bilbao dispuesto a dejar al público con la boca abierta después de triunfar en Estados Unidos y en China.
El fue uno de los responsables de las ceremonias de apertura y de clausura de los recientes Juegos Olímpicos de Pekín. Ahora su estética oriental, cuyas influencias oscilan entre la mitología antigua de su país y los conflictos globales contemporáneos, llega a Bilbao.
Son obras destinadas a la cultura de masas y que, sin duda, serán un buen complemento durante toda la primavera para la muestra que actualmente acoge el museo sobre el artista japonés Takashi Murakami. Se podrá visitar hasta el seis de septiembre. IM