Los Reyes, Zapatero y Ban Ki-moon inauguran la sala decorada por Barceló
35.000 kilos de vivos colores conforman el "mar-cueva" creados por el artista
Inauguración con polémica incluida. El debate sobre los costes de la cúpula decorada por Miguel Barceló no ha opacado la inauguración de la Sala XX del Palacio de la ONU en Ginebra. La ceremonia ha estado presidida por los Reyes de España, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon junto al presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, quienes han elogiado la belleza y la fuerza de la cúpula.
Rodríguez Zapatero ha subrayado como de "impresionante cúpula" el trabajo del creador español que refleja la España del siglo XXI, un país "solidario, comprometido con la ayuda al desarrollo y contra la intolerancia, la discriminación y la pobreza".
Los 1.400 metros cuadrados que presiden la cúpula pintada por Barceló, uno de los espacios más grandes del Palacio de las Naciones de Ginebra, será el lugar habitual de reuniones del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, por lo que el Rey confía en que esta sala facilitará "los debates y acuerdos para impulsar la dignidad del ser humano".
Bajo un techo iluminado por los 35.000 kilos de vivos colores que conforman el "mar-cueva" de Barceló, Don Juan Carlos declaró su "especial admiración" ante el trabajo de este "gran artista" porque "nada mejor que el arte como lenguaje universal para expresar los valores, principios y misiones que inspiran a las Naciones Unidas en torno al ser humano y al mundo".
A la inauguración ha asistido el ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Angel Moratinos, quien detalló el proceso que ha dado lugar al "recinto de negociación más moderno" de la ONU, decorado por un "mar-cielo" en el que un viento del Sur mueve una "marejada de color hacia el Norte", como reflejo de que la globalización "puede ser gobernada con leyes, valores y políticas".
La polémica sobre la cúpula
La polémica sobre la cúpula pintada por el artista mallorquín Miquel Barceló se ha visto envuelta en la polémica por el uso de una partida de 500.000 euros del Fondo de Ayuda al Desarrollo (FAD) para su financiación.
España, octavo contribuyente de Naciones Unidas, asumió la rehabilitación de la sala, que se ha financiado en un 60 por ciento con capital privado y el resto con una aportación de 7,4 millones de euros del Estado español, de los que casi cinco millones corresponden al Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación y el resto a Comunidades Autónomas.
ZA
























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