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Un estudio revela cómo se formaron las unidades sedimentarias del yacimiento Gran Dolina de Atapuerca

El investigador del Centro Nacional de Investigación sobre Evolución Humana (Cenieh) Isidoro Campaña ha publicado en la revista 'Quaternary International' un estudio sobre la estratigrafía y sedimentología del yacimiento Gran Dolina de Atapuerca, que ha permitido determinar cómo se formaron las unidades sedimentarias de este yacimiento burgalés.
Este trabajo, titulado 'Pleistocene sedimentary facies of the Gran Dolina archeo-paleonthropological site (Sierra de Atapuerca, Burgos, Spain)' es una revisión en detalle de las características sedimentarias de Gran Dolina usando los nuevos perfiles disponibles y analizando los estudios previos, según ha informado el Cenieh a través de un comunicado recogido por Europa Press.
Dichas técnicas han permitido, además de identificar los procesos de formación que constituyen las once unidades estratigráficas del yacimiento, estudiar las direcciones de aporte del sedimento para conocer la posición aproximada de las entradas en cada nivel sedimentario.
A través de este estudio, se han diferenciado 19 tipos de procesos sedimentarios, agrupadas en facies de flujos de gravedad, que son aquellas capas depositadas por la entrada de sedimento debido a la acción de la gravedad; facies fluviales, que se forman por la circulación de agua por la cueva; y facies de interior de cueva, que son aquellas que se forman cuando la cueva no tiene una entrada próxima y está aislada del exterior.
La asociación de facies muestra dos tendencias principales en el relleno sedimentario del yacimiento, que durante el Pleistoceno Inferior la cueva actuó como un sumidero, mientras que durante el Pleistoceno Medio cambió la dinámica sedimentaria a favor de los flujos de gravedad, lo que pudo deberse a un cambio en la cuenca hidrográfica de la Sierra de Atapuerca.