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Los taurinos impulsan una muestra en Las Ventas que defiende el toro de lidia como "clave en el equilibrio ecológico"

La plaza de toros de Las Ventas de Madrid acoge desde este miércoles 25 de mayo y hasta el 5 de junio -fecha en que finaliza la Feria de San Isidro 2016-, la exposición fotográfica 'La Tauromaquia es Ecología', con el objetivo de reivindicar y defender el papel del toro de lidia como elemento "clave en el equilibrio ecológico".
Así lo ha afirmado este miércoles el director general de la Fundación del Toro de Lidia -organizadora de la exposición junto a Tendido 11-, Borja Cardelús, durante la presentación de la muestra en Madrid, que recoge seis fotografías de gran formato realizadas por los fotógrafos Gorka Azpilicueta y Arsenio Ramírez.
En este sentido, Cardelús ha remarcado que el toro de lidia "no es sólo esa foto final de un ruedo", sino que es "muchísimo más". "De hecho, lo más importante es todo lo anterior, esa crianza, ese aporte ecológico", añade Cardelús, quien considera que la muestra está concebida para explicar esto a quienes se han quedado "desconectados del mundo rural". Cardelús atribuye esta desconexión de "algunos elementos de la sociedad" con la tauromaquia, a la rápida evolución que han experimentado.
A su juicio, hay seis "motivos ecológicos, sociológicos y culturales" -que encabezan cada imagen de la exposición-, por los que se debe defender el toro de lidia, independientemente de ser taurino o no, según comenta Cardelús. Estos son, según el director de la entidad, que el toro de lidia es la raza bovina más antigua del mundo; que asimismo está considerada una "joya del patrimonio genético español", ya que su grado de diferenciación genética es superior al que hay entre las razas bovinas europeas; que se trata de un "guardián de la dehesa ibérica"; y que su crianza es sostenible, porque las dehesas de toros se localizan en zonas de la Península amenazadas por despoblación y no aptas para el cultivo.
Igualmente, el director de la Fundación insiste en que este animal también "juega un papel fundamental en fijación de población rural en entornos complicados", ya que asegura que se requiere una mano de obra especializada de carácter permanente. Según Cardelús, las políticas de fijación de población "son una realidad en todas las administraciones en todos los niveles".
Por último, otro argumento por el que Cardelús dice que se tendría que defender a este animal es que el toro de lidia es "patrimonio", tanto cultural material como inmaterial. "No podemos permitirnos esta pérdida de patrimonio", ha añadido.
A la presentación también han acudido el biólogo Miguel del Pino; el director general de Taurodelta, Manuel Martínez Erice; el periodista especializado en información taurina, Juanma Lamet; y los dos fotógrafos responsables de las imágenes de la exposición.
Según afirma Martínez Erice, "la fiesta (del toro) ha sido importante fuente de inspiración de los más importantes artistas de todas las disciplinas", y a su juicio, esta exposición demuestra que "la fiesta es súper actual".
DEFENSA CONTRA INCENDIOS
Del Pino, que atribuye la conservación del toro a una cuestión de "patriotismo", ha destacado la labor de este animal como elemento contra los incendios forestales en la dehesa e igualmente, ha señalado que si no fuera por estas dehesas en las que habitan los toros, "muchas aves migratorias no podrían sobrevivir".
Para Del Pino, la existencia de toros bravos en España se ha debido a "milagros", pues en el país este animal "se ha sacralizado". "Nosotros tenemos lo que llamamos raza eumétrica, la más bella de todas", ha apuntado el biólogo, que asegura que ningún animal en el mundo "manipulado por el hombre", tendrá tantas posibilidades "de ser mimado" como el toro bravo.
Por su parte, Lamet ha resaltado que hay más de 540.000 hectáreas de dehesa ibérica dedicadas al toro bravo, lo que en términos de supericie, equivaldría a comunidades como Cantabria, La Rioja o las Islas Baleares.
Además, el periodista ha destacado el empleo que genera la tauromaquia. Según ha declarado, un total de 1.281 ganaderías de bravos mantienen más de 194.000 reses, casi la mitad de ellas reproductoras, y más de 15.000 personas trabajan en estas explotaciones, ya sea de manera directa o indirecta.
En general, ha señalado que esta actividad genera un impacto de 204 millons de euros. Lamet también ha aportado cifras en relación al coste de la crianza del toro, a su juicio, "muy cara". Tal y como ha especificado el periodista, el coste medio de criar a un toro bravo se sitúa entre los 4.000 y 5.000 euros, pero para que esto resulte rentable, la ganadería debe cobrar sus reses de lidia a 4.800 euros. Sólo unas pocas ganaderías obtienen rentabilidad en la crianza de este animal, según comenta Lamet, que indica que en términos de ecología sí que hay rentabilidad.
Así, el periodista apunta que, según un estudio del CSIC, el 66% de los beneficios económicos de las dehesas de bravo corresponde al valor ambiental. Para el periodista, la conservación del toro bravo también contribuye a la conservación del medio ambiente y a la lucha contra el cambio climático.