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Los 28 se disponen a fijar un objetivo del 15% de interconexiones que satisface a España

Los jefes de Estado y de Gobierno de los Veintiocho se disponen a fijar en el Consejo Europeo que ha empezado este jueves el objetivo de aumentar las interconexiones energéticas en todos los Estados miembros, en particular en la Península Ibérica, hasta alcanzar el 15% de la capacidad de producción instalada en 2030, según han informado fuentes gubernamentales.
El objetivo del 15%, que había sido propuesto por la Comisión en abril, se ha añadido a petición de España y Portugal en el último borrador de conclusiones de la cumbre. En los proyectos anteriores sólo figuraba el objetivo del 10%, que se pactó en el año 2002 y todavía está muy lejos de cumplirse.
En todo caso, la nueva meta del 15% no tendrá un carácter jurídicamente vinculante sino que será meramente indicativo, aunque se encarga a la Comisión vigilar su cumplimiento. "Se trata de contentar a Portugal y España sin molestar a Francia", ha apuntado un alto funcionario europeo.
En todo caso, el Gobierno considera "suficiente" este compromiso y no se plantea en ningún caso vetar el acuerdo sobre los nuevos objetivos de la UE. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha reclamado este jueves a la UE que apoye un aumento de las interconexiones para que la Península Ibérica sea un "puente energético" entre países proveedores de gas como Argelia y el resto de Europa.
El último borrador que maneja el Consejo Europeo mantiene el objetivo obligatorio de un 40% de recorte de emisiones de CO2 (respecto a los niveles de 1990) de aquí a 2030, así como una cuota de renovables del 27%, que será vinculante para el conjunto de la UE pero sin metas obligatorias para los Estados miembros.
En cambio, se ha relajado el objetivo de eficiencia energética desde el 30% que había propuesto Bruselas hasta el 27%, a petición de Reino Unido. Esta meta es sólo indicativa tanto para la UE como para los Estados miembros. De momento, los países que más se resisten al acuerdo son Portugal, que quiere un compromiso más fuerte en materia de interconexiones, y Polonia, que ve demasiado ambicioso el recorte de emisiones porque su economía depende en buena medida del carbón.