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La ecografía intraparto permite reducir el número de cesáreas en dilatación completa

El uso de la ecografía intraparto resulta de gran importancia en la fase expulsiva e incluso puede reducir el número de cesáreas en dilatación completa, según ha destacado el ginecólogo Marcos Javier Cuerva, del Hospital Quironsalud San José de Madrid, que reconoce que esta técnica se empleaba de modo experimental hasta hace pocos años.
Según ha explicado este experto, uno de los problemas con los que los obstetras se encuentran en ocasiones es con la incapacidad para determinar la vía de parto más adecuada, lo que se vuelve más complejo cuando la fase expulsiva se prolonga en el tiempo.
Además, si la opción se adopta tras varios intentos fallidos de partos instrumentales, es posible que tanto la madre como el neonato sufran algún tipo de daño.
En los últimos años se ha descrito la utilidad de la ecografía intraparto para el diagnóstico de cefalohematomas fetales, la valoración de la progresión de la segunda fase del parto, la realización de partos instrumentales, la valoración del cuello uterino, la visualización de vueltas de cordón, las punciones anestésicas, la valoración de la vejiga, la valoración de la diástasis de pubis, las medidas del grosor miometrial, el control de la tercera fase del parto y la valoración de bienestar fetal intraparto, entre otras funciones.
De hecho, Cuerva ha destacado que en su centro también se usa si existen dudas acerca de la progresión de un parto, sobre todo en la segunda fase o expulsiva.
"El uso de estas técnicas ecográficas intraparto pueden reducir el número de cesáreas en dilatación completa, además de otorgar una mayor seguridad a los obstetras a la hora de aplicar un instrumento", ha destacado.
En la segunda fase del parto, la valoración ecográfica ayuda a establecer la posición de la cabeza fetal y el plano o la estación de la presentación fetal; pero, además, contribuye a predecir la vía más adecuada de cada parto.
"La medida más estudiada en esta fase es la del ángulo de progresión para predecir la evolución de un parto; se trata del ángulo que forma el eje de la sínfisis del pubis y la tangente al cráneo fetal desde el reborde inferior de la sínfisis", según este experto.