Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El consorcio del AVE a La Meca constituye dos comisiones para apoyar a su consejero delegado

Las empresas españolas negocian con Arabia desviaciones y ajustes en el contrato
El consorcio de empresas públicas y privadas que construye el AVE La Meca-Medina ha constituido dos comisiones delegadas de su consejo de administración con el fin de apoyar la labor del consejero delegado del grupo, Santiago Ruíz, y "favorecer y velar por la unidad de criterio en las negociaciones con el cliente y en la gestión de los intereses de la sociedad".
Se trata de una comisión delegada para asuntos económicos y una comisión de estrategia. Las dos están intregadas por una representación del consejo de administración acordada por todos sus miembros, según informaron a Europa Press en fuentes próximas al grupo de empresas.
Con la constitución de estos dos nuevos órganos en la última reunión del consorcio se pretende ayudar al consejero delegado en su labor, además de "garantizar la transparencia y el buen gobierno, la unidad de criterio entre todos los miembros del consorcio y cumplir con los hitos del proyecto".
En la actualidad, mientras avanzan las obras de ejecución del denominado 'AVE del Desierto', uno de los mayores contratos logrados por empresas españolas en el exterior, el consorcio negocia con el Gobierno árabe distintos aspectos del proyecto y el contrato.
Por un lado, las empresas tratan de que Arabia no les impute obras que no les corresponden por contrato. En este punto figuran los trabajos de interiorismo de las estaciones, que construye Foster, o la recepción de tramos de plataforma sobre la que tienen que colocar las vías que consideran aún no están debidamente terminados.
Asimismo, y en este sentido, pretenden que el país reconozca el retraso con el que están recibiendo estos tramos de plataforma de la vía, que son ejecutadas por un grupo de empresas chinas. El objetivo es que Arabia les conceda el derecho reconocido en el contrato a extender el plazo de ejecución de sus trabajos "por impacto de los realizados por un tercero".
En tercer lugar, el consorcio negocia con el Gobierno árabe para que, si quiere adelantar a 2017 la puesta en marcha de un tramo de la obra, tal como manifestó a finales de 2015, que este avance de los trabajos se reconozca en una modificación del contrato, según detallaron a Europa Press las mismas fuentes.
Estas negociaciones tienen además lugar en un momento en que Arabia Saudí afronta dificultades económicas derivadas del descenso del precio del petróleo.
PACTO SOLIDARIO DE ACCIONISTAS.
Según dichas fuentes, la negociación de este conjunto de aspectos y desviaciones con el país árabes "afectan por igual a todos los miembros del consorcio", dado que se trata de "un pacto solidario de accionistas".
El consorcio que a finales de 2011 se adjudicó el AVE La Meca-Medina está compuesto por las empresas públicas Ineco, Adif y Renfe, y las privadas Cobra (ACS), OHL, Indra, Consultrans, Copasa, Dimetronic, Imanthia, Inabensa y Talgo, además de las firmas saudíes Al Shoula y Al Rosan.
El proyecto, estimado en 6.700 millones de euros, consiste en la construcción de la denominada 'superestructura' (las vías y los sistemas de comunicación, electrificación y seguridad) de este AVE, de 450 kilómetros de longitud, además de su posterior explotación. La línea, una vez en servicio en su totalidad, permitirá unir La Meca y Medina en dos horas y media.