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La papelera Alier de Rosselló (Lleida) presenta concurso con un pasivo de 37 millones

El consejo de administración del grupo Alier, propietario de la papelera de Rosselló (Lleida), ha presentado en el Juzgado Mercantil número 5 un concurso voluntario de acreedores por la falta de acuerdo entre la banca y un fondo de inversiones interesado en la compra de la papelera.
En declaraciones a Europa Press, el director del grupo, Antonio Pinos, ha cifrado el pasivo del concurso en 37 millones y en 46 el activo.
La papelera se encuentra desde este martes parada debido al corte de suministro de Gas Natural, según un comunicado del grupo.
Alier había firmado un preacuerdo de compra con un fondo, según el cual éste último ponía como condición la renegociación de la deuda bancaria. La imposibilidad de formalizar un pacto entre los bancos y la firma inversora para refinanciar la deuda ha llevado al concurso.
La presentación del concurso es una medida de protección de la compañía para intentar mantener la actividad del Grupo Alier, donde trabajan 142 personas, según la empresa.
El concurso conlleva la puesta en marcha de un plan de viabilidad para continuar con la producción y salvar 70 puestos de trabajo como último recurso para evitar el cierre de la fábrica de Rosselló.
Desde octubre de 2013, Alier ha intentado varias medidas de emergencia, como la parada de la máquina 3 --dedicada a la producción de sacos y bolsas recicladas--, el cierre de la planta de manipulados Celsum y la aplicación de un ERE temporal.
Este plan tenía como objetivo reducir la estructura empresarial mientras se buscaban inversores y se renegociaba la deuda con los bancos y los proveedores.
El Grupo Alier ha explicado que ha tenido que hacer frente a pérdidas económicas importantes durante los últimos años.
A partir de 2013, la situación se agravó con la supresión de las ayudas a la cogeneración, la reforma energética y, más concretamente, al llegar a los 15 años de vida la planta generadora de vapor y electricidad.