Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

(Amp.) El PNV conmina a Montoro a practicar la "insumisión" y "dar un giro" en su política económica

Montoro no ve "grandes discrepancias" que justifiquen el veto y dice que la consolidación fiscal es lo que "más conviene" a España
El portavoz económico del PNV en el Congreso, Pedro Azpiazu, ha conminado este miércoles al ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, a practicar la "insumisión" presupuestaria y "dar un giro" en la política económica, dejando atrás la austeridad, para que el país no vuelva a "caer en un agujero del que no se sabría cuándo y cómo se iba a poder salir".
Durante la defensa en el Pleno de la Cámara Baja de la enmienda de totalidad que los nacionalistas vascos han presentado contra el proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado (PGE) de 2015, Azpiazu ha dicho que su veto no responde a "pretensiones electorales" sino a una voluntad de "responsabilidad" ante la "profunda preocupación" que sienten sobre la situación económica.
"Estamos en una situación crítica en la que nuevamente se aprecian grandes posibilidades de volver a caer en un agujero del que ya no sabríamos cuándo y cómo íbamos a poder salir", ha advertido, poniendo a otros países como Estados Unidos como modelo a seguir ya que "han hecho cosas diferentes y por eso están en una situación diferente".
"A LAS PUERTAS DE UNA NUEVA RECESIÓN
Y es que, a juicio de Azpiazu, la política económica europea "ha estado perfectamente mal orientada para favorecer unos intereses supuestamente generales que, en el fondo, respondían en exclusiva a los intereses de los del Norte y, en concreto, a los de Alemania", lo que ha dejado escaso margen de maniobra al resto de estados y los ha llevado "a las puertas de una nueva recesión".
"Y el presidente todavía hoy practica un alineamiento en la política europea que es completamente contraproducente para los intereses del Estado", ha reprochado, acusando al Ejecutivo 'popular' de haber "estado permanentemente en el lugar equivocado en la política europea" y de no haberse dado cuenta aún de lo que la mayoría ya admite, que es que "la austeridad expansiva es un cuento" que "deprime aún más" la economía y no propicia el crecimiento.
Por eso, ha exigido al Gobierno que se "atreva a decir 'Nos hemos equivocado, vamos a cambiar'" y que "abandone la mentira y asuma la realidad", porque "nadie entiende" que diferentes dirigentes políticos como el propio ministro de Economía, Luis de Guindos, "reconozcan que la situación en Europa es crítica y no asuman ninguna responsabilidad ni propongan ningún cambio".
"Sea hoy insumiso como (el primer ministro francés, Manuel) Valls. A lo mejor, sumando insumisiones, los denominados del Norte se dan cuenta de que es precios dar un giro", ha insistido, defendiendo que "lo que la economía necesita y pide a gritos" es un "cambio de rumbo", no sólo en el ámbito nacional sino también a nivel comunitario, donde deberían impulsarse inversiones suficientes para evitar una "dura japonización" de la economía europea.
GANAR TIEMPO HASTA LAS ELECCIONES
Por otra parte, el responsable del PNV duda de que las previsiones sobre las que se apoyan los Presupuestos de 2015 vayan a poder cumplirse, y enmarca esas proyecciones en la necesidad del Gobierno de "ganar tiempo hasta la próxima cita electoral". "¿Cree usted sinceramente, sin tapujos y sin presiones electorales, que es posible que la economía española avance mientras la europea tiene graves problemas para crecer y crear empleo?", ha preguntado a Montoro.
Y es que la formación 'jeltzale' no sólo pone en duda las previsiones de creación de 350.000 puestos de trabajo en 2015 --"Si la tasa de paro baja lo hará más por la reducción de la población activa que por la creación de empleo", ha llegado a decir Azpiazu--, sino también otros datos como el aumento del PIB, la evolución de las exportaciones o los ingresos tributarios.
En este sentido, ha advertido de que con el actual nivel de crecimiento sólo se conseguirán "empleo temporales, precarios y mal remunerados" que no son a los que el país debe aspirar. Además, el diputado vasco cree que la única manera de que esas previsiones se cumplieran sería "relajar el escenario de cumplimiento del déficit público", retrasando el nivel del 3% al menos tres o cuatro años, una medida que además "aliviaría la complicada situación de las comunidades autónomas".
"No sería nada grave", ha dicho, afirmando que incumplir el objetivo de consolidación presupuestaria no afecta tanto a la credibilidad del país como "no cambiar nada cuando la terapia aplicada se ha demostrado errónea" o no actuar ante los diferentes "brotes de corrupción" que es necesario "depurar y poner luz y taquígrafos" porque hacen de España "el país de charanga y pandereta, de Rinconete y Cortadillo".
DESENGANCHAN AL PAÍS VASCO
Finalmente, Azpiazu ha lamentado que de nuevo el País Vasco se "desengancha" de los Presupuestos, con un nivel de inversiones del Estado "inaceptable por inapreciable" y que, una vez más, "abandona todo compromiso" respecto a la finalización de su proyecto más importante, la 'Y' ferroviaria. "Ahora ya no sabemos ni si se finalizará incluso en 2020", ha criticado.
Por eso, ha reclamado que se "reprogramen" las anualidades para evitar nuevos retrasos y revisar el plan para dotar al proyecto de "una partida notablemente superior" de hasta 350 millones de euros. También ha recordado que está "pendiente" negociar el cupo vasco, algo que habría que resolver para "dar confianza institucional" y "mantener unas relaciones políticas más estables en el futuro".
Por último, el dirigente 'jeltzale' ha ironizado con la capacidad del ministro para "suscitar un consenso tan amplio en la Cámara en contra de su documento presupuestario y su política económica" y le ha instado a tener "disposición al diálogo y al cambio" para que los ciudadanos vean que los partidos son "capaces de ponerse de acuerdo en unos mínimos". "No se enroquen en posiciones numantinas", ha pedido, de cara a las enmiendas parciales.
NO HAY TANTAS DIFERENCIAS
Sin embargo, el ministro de Hacienda no ha visto "auténticos argumentos de discrepancia" en el enfoque económico y presupuestario del PNV como para justificar su enmienda, por lo que ha pedido su retirada.
Con respecto al fondo de sus argumentos, ha recordado que Europa es "un club de democracia y de reglas económicas" a la que se decide pertenecer "voluntariamente", lo que conlleva aceptar unas normas comunes para no convertirse en un "'free rider', un pasajero que viaja gratis a costa de los demás".
También ha destacado que las medidas que aplican los diferentes estados miembros deben ser distintas porque los problemas a los que se enfrentan son diferentes, aunque siempre con el objetivo común de "crecer en conjunto" para que Europa no salga "renqueante" de la crisis. "Pero cada uno en casa tenemos que hacer lo que tenemos que hacer", ha insistido.
Y eso es, precisamente, lo que está haciendo el Gobierno de forma acertada a juicio de Montoro, tal y como demuestra el incipiente crecimiento que ya se está logrando. "Si estamos creciendo contra pronóstico será porque algo estamos haciendo", ha enfatizado, reiterando que las "especificidades" españolas exigen fundamentalmente luchar contra el déficit como única vía para reducir la deuda pública.
"En esto no hay ideología. Yo quiero déficit cero por moralidad y ética de Gobierno, aunque ahora me va a llevar un tiempo conseguirlo, pero ahora se trata sólo de un argumento económico: no hay otra salida a la crisis económica que no sea reducir el déficit público, preservando, eso sí, los gastos sociales y a un ritmo que no provoque estancamiento en el crecimiento. No lo vea como algo dogmático, es lo que más nos conviene en estos momentos", ha zanjado el ministro.
Por último, Montoro ha reconocido que no le parece "prudente" que el Banco Central Europeo (BCE) aplique políticas monetarias más expansivas, que "no han servido para el crecimiento económico" allí donde se han promovido.