Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

(Ampl.) Arias Cañete destaca que el Gobierno no quiere que Deoleo "se trocee" y dice que "no hay veto a nadie"

Considera que la compañía "puede ser la punta de lanza de la exportación española" y para ello ve necesario "empresas muy potentes"
El ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, ha destacado este miércoles que el Gobierno español no quiere que la compañía Deoleo "se trocee o se desmembre", al tiempo que ha subrayado que "no hay veto para nadie" en relación a la situación en la que se encuentra la compañía.
Arias Cañete ha asegurado que quiere que Deoleo siga en sus activos teniendo las marcas italianas que compró en su día para vender aceite italiano y español, "como empresa establecida en España".
Así lo ha manifestado en declaraciones a los periodistas antes de clausurar en Pozoblanco (Córdoba) las XXI Jornadas Técnicas de la Cooperativa Agroganadera del Valle de los Pedroches (Covap), donde ha señalado que el Ejecutivo español "en este momento está buscando que los inversores internacionales confíen en España", al tiempo que ha precisado que el Gobierno en la Unión Europea "no tiene capacidad de vetar absolutamente nada, porque estamos en un mercado libre, donde hay libre circulación de personas, bienes y capitales".
En este sentido, ha comentado que le preocupa menos "cuál sea la composición del capital", que "cuál sea el proyecto empresarial", dado que quiere "un gran proyecto empresarial, exportador, ganador y que sitúe al aceite español en los mercados mundiales al precio más alto posible".
Al respecto, Arias Cañete ha detallado que se ha abierto un proceso por parte de los bancos accionistas de Deoleo, con excepción de Unicaja, que va a permanecer en el accionariado, y en este caso, "hay varias ofertas de muchos fondos e inversores internacionales", entre ellas "la oferta que hace el fondo soberano italiano, que está asociada a un fondo soberano qatarí", aunque resalta que el Gobierno lo que quiere es que "Deoleo no se desmembre".
En estos momentos, la compañía tiene entre sus activos "marcas muy importantes como Bertolli y Carapeli, que le abren las puertas del mercado norteamericano, que es un mercado de alto valor añadido", según apunta el ministro.
"La preocupación del Gobierno es que en el país hemos desarrollado un cultivo muy eficiente del olivar y vamos a tener capacidad de producción de cerca de dos millones de toneladas, que tenemos que situarlas en el mercado nacional y el de exportación", ha indicado.
En concreto, según agrega, "el mercado nacional tiene unos límites de capacidad de absorción, y por tanto la gran apuesta debe ser los mercados de exportación", al tiempo que cita que "el récord de exportación estaba en 878.000 toneladas, y esta campaña apunta a que se pueda batir el récord y llegar al millón de toneladas", de ahí que considere que "para hacer esa campaña necesitamos empresas muy potentes y Deoleo puede ser la punta de lanza de la exportación española".
No obstante, Arias Cañete aclara que "el Gobierno quiere que sea una empresa que mantenga su sede social en España, que tenga un compromiso con los agricultores españoles, que pueda comprar las materias primas a los mejores precios y tenga capacidad de penetración en los mercados internacionales".
Por eso, informa de que el Ejecutivo "sigue muy cerca todo el proceso" y transmite el mensaje de que "no se trocee y apueste por el aceite español, y sobre todo por la conquista emergente, singularmente del mercado norteamericano".
Para ello, defiende que "hace falta que no se retiren las marcas que se compraron por la compañía, fundamentalmente marcas que le permiten acceder al mercado de Estados Unidos y le pueden permitir gestionar exportaciones muy importantes".
En esta situación, subraya que el Gobierno habla "con todos los actores implicados". "Con la banca que está vendiendo, con los españoles interesados, como es el caso de Dcoop, la firma Hojiblanca, y con todos los que podemos hablar a los efectos de que en definitiva haya en España una gran compañía que tenga un proyecto empresarial sólido, que pueda afrontar el saneamiento de sus deudas, porque tiene un pasivo de cerca de 500 millones de euros, y hacer un proyecto empresarial sólido", ha enumerado.
De este modo, el ministro indica que está en contacto con la dirección de la compañía, dado que "el Gobierno no es ajeno al proceso", al tiempo que destaca que también ha informado a la consejera de la Junta de Andalucía Elena Víboras sobre "todo lo que se hace en esta materia".
CONOCIMIENTO DE OFERTAS DE MADRUGADA
Preguntado por si participará en el proceso la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), Arias Cañete apunta que "en estos momentos no descarta ni deja de descartar", sino que se está "viendo cuáles son los procesos, y hablando con todos los interesados", a lo que añade que ya se verá "si hay que reforzar o no la participación en el accionariado".
"En este momento lo que está abierto es un proceso que han pedido los bancos que son accionistas para vender sus participaciones y a la vista de los procesos que se manejen se podrán tomar las decisiones que correspondan", ha señalado el titular de Agricultura, que puntualiza que "las ofertas se conocerán en la madrugada del miércoles al jueves".
Entretanto, resalta que "se ven todas las opciones posibles, pero en este momento lo que está encima de la mesa es un proceso muy complicado de compra de unas participaciones que están en venta y de poner en marcha una oferta pública de adquisición (OPA) a todos los accionistas".
Así, indica que "a partir de que se vean cuáles son todas las ofertas en la mesa, los grupos empresariales más serios y cuál es la decisión de la compañía, se pueden calibrar los esfuerzos financieros que hay que hacer".
En definitiva, Arias Cañete desea que "España no pierda un instrumento que le permita gestionar todo el aceite que somos capaces de producir", puesto que en España "se produce el mejor aceite del mundo, y hay que poner esto en valor añadido en los mercados de exportación".