Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

(Ampl.) España podría salir del procedimiento de déficit excesivo en 2017 con bajar el déficit del 3%

Obligará a España a un fuerte ritmo de reducción de la deuda pública cuando consiga situar el déficit por debajo del 3%
La Comisión Europea ha planteado a España la necesidad de reducir su déficit del 5% del PIB al 3,7% en 2016 y el 2,5% en 2017, con la idea de que, una vez el saldo negativo de las cuentas públicas se sitúe por debajo del 3%, pueda salir del procedimiento del déficit excesivo.
Por su parte, el ministro de Economía en funciones, Luis de Guindos, señaló la pasada semana que España podría cumplir el objetivo de déficit público en 2016 solo con la aplicación de los acuerdos de no disponibilidad de gasto previstos para este año, para reducirlo en ausencia de más medidas al 2,9% en 2017 gracias a la inercia del ciclo económico.
A partir de ahí, Guindos dejó la puerta abierta al próximo Gobierno negociase con Bruselas la adopción de eventuales medidas adicionales para rebajar el saldo negativo de las cuentas públicas al 2,5%.
No obstante, fuentes comunitarias han indicado que no rebajar el déficit público al 2,5% del PIB "no sería la mejor señal", aunque una desviación de décimas al alza, sin sobrepasar el 3%, sería valorado por Bruselas.
En cualquier caso, Bruselas insiste en que el déficit público se sitúe en el 2,5% en 2017 y ha pedido a España un esfuerzo estructural del 0,75% para cumplir esta senda; el primer 0,25% este año, que el Gobierno en funciones da por cubierto con esos acuerdos, y el 0,50% restante en 2017.
Al respecto, estas fuentes indican que se dicho límite al gasto podría tomarse como un esfuerzo estructural en la medida en que fuera "permanente".
Será en el mes de julio cuando la Comisión Europea decida los próximos pasos a dar por España dentro del procedimiento de déficit excesivo y los ajustes a implementar para 2016 y 2017.
EL PROBLEMA QUE VIENE: LA DEUDA.
Además, la vigilancia de Bruselas no se limita sólo al déficit, sino también a los desequilibrios económicos que persisten y, sobre todo, a la elevada deuda pública de España.
Así, además del procedimiento de déficit excesivo en el que aún se encuentra la economía española, también está inmersa en un menos conocido proceso de vigilancia de los desequilibrios macroeconómicos, en cuya posición España va mejorando, pero del que las mismas fuentes han indicado que va a tardar mucho tiempo en salir.
Actualmente, España está siendo objeto de esta vigilancia a la par que Finlandia, Alemania, Irlanda, Holanda, Eslovenia y Suecia. Otros países de la UE se encuentran, no obstante, en una situación de desequilibrios excesivos, que España ya ha dejado atrás.
Uno de los principales desequilibrios es el de la deuda pública, que supera el 100% del PIB. La Comisión Europea da por hecho que España seguirá siendo una de las economías más fuertes de Europa el año que viene, pero alcanzar el objetivo del deuda del 60% en 2020 que prevé la UE, más aún en un contexto de inflación negativa, parece complicado.
El reglamento comunitario indica que, una vez un país sale del procedimiento correctivo del déficit, del que España saldría previsiblemente en 2018, año para el que las previsiones de su programa de estabilidad ya debería fijar un déficit inferior al 3%, se activaría un procedimiento preventivo, muy estricto también.
Según este procedimiento, España tendría que rebajar su exceso de deuda pública a un ritmo del 5% anual, lo que supone unos dos puntos porcentuales. No obstante, en este caso se tiene más en cuenta el ciclo económico y existen mayores flexibilidades.
En caso de que un país no cumpla tampoco esta senda de reducción de la deuda pública, podría enfrentarse a sanciones de hasta el 0,2% del PIB, igual a las que aún está por ver si la Comisión Europea impone a España por el incumplimiento del déficit en 2015.