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(Ampl2) Linde reconoce que un "enfoque más enérgico" en la crisis pudo haber ahorrado fondos público

Admite que el Banco de España no anticipó la crisis financiera
El gobernador del Banco de España, Luis María Linde, ha reconocido este miércoles que el Banco de España "no anticipó" la intensidad de la recesión económica originada por la crisis financiera y ha afirmado que un enfoque "más enérgico" podría haber ahorrado fondos públicos.
Así lo ha asegurado el gobernador del Banco de España durante su intervención en la comisión de investigación del Congreso sobre la crisis financiera y de las cajas de ahorro, que derivó en el rescate de 41.300 millones de euros concedido por la Unión Europea en 2012.
A mediados de junio, el otro supervisor de la banca española ya reconoció en su informe sobre la crisis financiera que la regulación de ámbito nacional que se impulsó antes de la crisis para contrarrestar el "excesivo" crecimiento del crédito y la exposición de la banca al sector inmobiliario resultó "claramente insuficiente". Además, el informe admitía que la respuesta por parte del organismo pudo ser "más enérgica".
En esta línea, Linde ha indicado que la actuación del Banco de España fue por detrás de los acontecimientos y ha reconocido que un enfoque "más enérgico" hubiese ahorrado fondos públicos. "Es posible que un enfoque más enérgico hubiese ahorrado fondos públicos", ha afirmado.
En el informe publicado en junio, el Banco de España estimó que tan solo se recuperarían algo más de 16.000 millones de euros, del total de 76.000 millones, de las ayudas concedidas durante la crisis a un total de 14 entidades de capital.
No obstante, Linde ha defendido que en España no se pudo aplicar un "manguerazo" en forma de inyecciones de capital en las entidades de crédito, como se hizo en otros países como Alemania, Holanda o Reino Unido, puesto que no existía la capacidad fiscal necesaria para hacerlo.
"Cuando se podía hacer no hacía falta y cuando hacía falta no se pudo hacer porque no había capacidad fiscal", ha espetado el Gobernador del Banco de España, aunque sí que ha admitido que las previsiones del organismo estimaron que la recesión iba a tener forma de V y no de W. "Hubo errores de apreciación en cómo corregir los desequilibrios" de la burbuja inmobiliaria, la apreciación sobre cómo salir de la crisis fue demasiado "optimista", ha asegurado el gobernador.
Linde también ha explicado que dejar quebrar a las entidades "no era una solución viable" en términos económicos, puesto que hubiese provocado la paralización del sistema bancario y hubiese tenido un impacto "demoledor" sobre la confianza y la estabilidad del sistema financiero, así como sobre la economía real y el empleo.
SE PENSÓ QUE SE PODÍA SALIR DE LA CRISIS DE FORMA SUAVE"
"Se pensó que se podía salir de la burbuja (inmobiliaria) de una forma suave", aunque ha insistido en que la regulación aplicada por el Banco de España, como las provisiones contracíclicas por el aumento del crédito, fueron medidas que se han reconocido como "muy avanzadas".
"Las medidas aplicadas fueron eficaces, pero no suficientes" para resolver los problemas de solvencia y gobernanza de las cajas, ha asegurado Linde.
Además, el gobernador del Banco de España ha recordado que la normativa internacional de aquel momento no requería adoptar medidas que limitasen la concentración de riesgos, así como que no había "base legal" para limitar el exceso del crédito.
El próximo 25 de julio será el gobernador del Banco de España entre 2000 y 2006, Jaime Caruana, actual presidente del Banco de Pagos Internacionales (BIS), el que deberá comparecer ante la comisión.
Por su parte, José Viñals, subgobernador del organismo en tiempos de José Luis Rodríguez Zapatero y presidente de Standard Chartered, acudirá al Congreso en septiembre, previsiblemente. La comisión podría prolongarse hasta el próximo mes de febrero, aunque este plazo podría verse prolongado.