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(Ampliación) Bankia implantará una nueva política de retribución para directivos

El consejero delegado de Bankia, Francisco Verdú, ha anunciado que la entidad implantará una nueva política de retribución para directivos alineada con las mejores prácticas de gobierno corporativo, adaptada a la normativa europea y a las exigencias del Banco de España.
Durante la presentación de los resultados trimestrales, el 'número dos' de Bankia afirmó que dicha política de remuneraciones se basa en una relación equilibrada entre los componentes fijos y variables. Asimismo, especificó que la retribución variable estará ligada a la evolución de la entidad, con especial atención a la gestión del riesgo.
Por otro lado, explicó que para los directivos que desarrollan actividades que inciden de manera significativa en el perfil de riesgo, un 40% de la retribución variable se diferirá a un plazo de tres años, y un 50% de la misma, ya sea diferida o no, se percibirá en acciones de Bankia.
Al ser preguntado sobre la remuneración anual del presidente de Bankia, Rodrigo Rato, el vicepresidente, José Luis Olivas, y la suya propia, ahora que se trata de una entidad cotizada, Verdú apuntó que se darán a conocer de forma individualizada en la memoria anual del próximo ejercicio.
En cuanto a la retribución al accionista, el consejero delegado sostuvo que el 'pay out' de Bankia estará en linea con el de los competidores y que el objetivo de la entidad es mantenerlo en importe y en cuanto a su distribución, tanto en metálico como en acciones, si bien especificó que los detalles se acordarán en la próxima junta general de accionistas.
Respecto al coste de los casi 3.500 empleados que han abandonado la entidad dentro de su proceso de reestructuración, los directivos especificaron que la entidad dotó 1.424 millones de euros a finales del año pasado para acometer las bajas previstas tanto para el presente como el próximo ejercicio.
En esta linea, apuntaron que la entidad no está acometiendo un cierre adicional de oficinas pese a haber recorrido hasta el momento más camino del inicialmente previsto. De aquí a finales de año se podrían cerrar entre 50 y un centenar de sucursales, calculó Verdú, convencido de que "la eficiencia es un objetivo crítico".