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Aznar ve un futuro optimista y propone una Agenda Nacional de Reformas

El ex presidente del Gobierno José María Aznar ha dado hoy una visión optimista del futuro de la economía mundial y española y ha propuesto para España una ambiciosa Agenda Nacional de Reformas con el consenso de todos.
En la clausura de unas jornadas de la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA), Aznar ha propuesto, entre otros, el recorte del gasto público, una "nueva oleada de privatizaciones de empresas públicas, sobre todo de ámbito local y autonómico", la reforma laboral y la reapertura del debate sobre la energía nuclear.
En la actual situación española, ha dicho Aznar, "no hay espacio para políticos con minúscula, que no ven más allá del día siguiente, que no valoran más que la encuesta de la semana o el eslogan más o menos afortunado".
En cuanto a la crisis económica mundial, ha afirmado que el riesgo de una gran depresión es "bajo" y que el capitalismo "no solo no desaparecerá", sino que "la economía norteamericana saldrá fortalecida y disparada hacia una nueva senda de crecimiento".
Su optimismo se extiende a España, de la que Aznar cree que "tiene la capacidad de volver a ser próspera y dinámica", frente a lo afirmado ayer viernes, en este mismo foro, por Paul Krugman, premio Nobel de Economía en 2008, quién aseguró que "el camino para España será doloroso o extremadamente doloroso".
Ante varios centenares de empresarios andaluces, Aznar ha asegurado que "el riesgo de que la economía mundial entre en una nueva gran depresión es bajo" porque la situación no se parece a la de 1929.
Salvo que el presidente norteamericano, Barack Obama, "cometa graves errores de política económica, como el proteccionismo comercial o la expansión descontrolada del gasto público", la economía de ese país "saldrá disparada hacia una nueva senda de crecimiento", ha dicho Aznar.
El ex presidente ha expresado también su esperanza de que muchos líderes políticos "aprenderán de los errores y actuarán con inteligencia y pragmatismo", sobre todo a la hora de manejar la política monetaria, llevar a cabo la actividad supervisora del Estado y desarrollar sus políticas públicas, sobre todo en materia de vivienda".
En cuanto a España, el ex presidente ha lamentado que la crisis "tiene raíces económicas, pero también políticas y morales", pues llegó a nuestro país "cuando ya estábamos sumergidos en una crisis de valores, que explica la diferencia de impacto y profundidad" de la recesión.
"El mejor futuro no llegará con un Estado residual" y con "rechazar lo que tenemos en común", ha dicho Aznar, que ha propuesto una "ambiciosa" y "consensuada" Agenda Nacional de Reformas.
Tal plan debería pasar, a su juicio, por "la austeridad pública, la racionalización del modelo autonómico, la rebaja de impuestos, una nueva oleada de privatizaciones de empresas públicas autonómicas y locales" y "una profunda reforma laboral".
Además, ha abogado por "reabrir un debate sereno en torno a la energía nuclear, incluidas las centrales de nueva generación", por recuperar el Plan Hidrológico Nacional, y ha asegurado que considera "un grave error, además de ser inconstitucionales, las políticas que pretenden atribuir la propiedad de los ríos españoles a cada comunidad autónoma".
España, ha dicho Aznar, "tiene que liberarse de los errores a los que nos conduce la política pequeña", y necesita "más que nunca, líderes políticos de altura, con visión, valentía y capacidad de tomar decisiones de alcance".