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El BCE sopesó retirar en junio su promesa de ampliar sus compras si fuera necesario

Los miembros del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) discutieron durante su reunión de principios de junio la posibilidad de retirar el compromiso de ampliar sus compras de activos si fuera necesario del habitual comunicado que acompaña a las decisiones de la institución y que recoge las orientaciones a futuro de la política monetaria de la entidad, que sí eliminó la opción de bajar más los tipos de interés al considerar que el riesgo de deflación ha desaparecido del horizonte.
Según muestran las actas de la reunión celebrada en Tallin (Estonia) el pasado 8 de junio, los consejeros del BCE, ante la mejoría de las condiciones económicas de la eurozona y la ausencia de riesgos de cola, se llegaron a plantear la opción de eliminar del comunicado final este compromiso, que señala la disposición de la entidad a "incrementar el ritmo y/o la duración de sus compras de activos si fuera necesario".
Sin embargo, los banqueros concluyeron que la actual situación, donde la expansión económica aún debe traducirse en dinámicas más fuertes de inflación, recomienda ser prudente, por lo que finalmente decidieron adaptar la orientación de futuro de la postura del BCE "solo de forma gradual" en función de la evolución del entorno económico.
"La evaluación de las expectativas de un ajuste sostenido recomendaba paciencia, ya que las perspectivas de inflación seguían siendo vulnerables a un endurecimiento prematuro de la postura monetaria", señalan las actas de la reunión.
De este modo, ante las incertidumbres predominantes relacionadas con factores de índole global, el Consejo de Gobierno prefirió "adaptar su orientación de futuro al cambiante entorno económico solo de forma muy gradual".
En este sentido, una vez que el Consejo determinó que el riesgo de deflación se ha desvanecido, se acordó retirar del comunicado de la institución la opción de seguir bajando los tipos de interés a niveles inferiores a los actuales.
Finalmente, el pasado 8 de junio el BCE decidió mantener sin cambios los tipos de interés y aseguró que sus compras continuarán al actual ritmo de 60.000 millones de euros mensuales hasta el final de diciembre de 2017 o hasta una fecha posterior si fuera necesario y, en todo caso, hasta que observe un ajuste sostenido de la senda de inflación que sea compatible con el objetivo de inflación de la institución, subrayando que "si las perspectivas fueran menos favorables, o si las condiciones financieras fueran incompatibles con el progreso del ajuste sostenido de la senda de inflación, el Consejo de Gobierno prevé ampliar el volumen y/o la duración de este programa".