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El Banco de España alerta de que la incertidumbre política y la desviación del déficit afectará al PIB

Avisa de que los riesgos a la baja "se han intensificado de manera apreciable en los últimos meses"
El Banco de España ha advertido de que la prolongación en el tiempo de la actual situación de incertidumbre política introduce "ciertas dudas" sobre el curso futuro de las políticas económicas y podría acabar afectando "negativamente" a las decisiones de consumo e inversión de los agentes y, por tanto, al crecimiento del PIB.
En el Informe de Estabilidad Financiera que ha publicado este miércoles, la autoridad monetaria avisa de que los riesgos a la baja del crecimiento económico de España para este año y el próximo, que sitúa en el 2,7% y el 2,3, respectivamente, se han intensificado "de manera apreciable en los últimos meses".
Además de la incertidumbre política por la falta de Gobierno y la repetición de las elecciones generales el próximo 26 de junio, el Banco de España también apunta como un factor de los riesgos a la baja la desviación del déficit de 2015 en casi un punto porcentual sobre el escenario previsto (del 4,2% al 5% del PIB), lo que pone en evidencia la necesidad de "priorizar la culminación del proceso de consolidación fiscal" e introduce "incertidumbre" sobre posibles medidas adicionales de consolidación fiscal.
LOS COSTES POR LA DESVIACIÓN DEL DÉFICIT.
En este sentido, indica que la adopción de medidas presupuestarias adicionales para reducir el déficit --el Gobierno acaba de recortar el gasto de 2016 en 2.000 millones de euros-- podría "alterar el perfil de crecimiento" del PIB, comportanto "costes en el corto plazo", pero generando beneficios, en términos de ganancias de confianza correspondientes, que sólo se harían totalmente visibles transcurrido un tiempo.
Sobre la deuda pública, apunta que se ha estabilizado en el entorno del 100% del PIB a finales de 2015, aunque aún con niveles de déficit altos, y señala que las todavía elevadas posiciones deudoras de los sectores público y privado suponen un "elemento de vulnerabilidad" ante posibles endurecimientos de las condiciones financieras de España, por lo que deben persistir, a su juicio, los esfuerzos para su corrección.
En el ámbito internacional, indica que los riesgos a la baja para el crecimiento económico de España se centran en un eventual deterioro más pronunciado en el caso de las economías emergentes, así como el aumento de las tensiones geopolíticas en determinadas áreas del mundo.