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El Banco de Inglaterra mantiene los tipos en el 0,5 por ciento tras 6 meses de recortes

Imagen del Banco de Inglaterra en Londres. EFE/Archivotelecinco.es
El Comité de Política Monetaria del Banco de Inglaterra decidió hoy mantener los tipos de interés en el Reino Unido en el 0,5 por ciento, después de seis meses consecutivos de recortes que han situado el precio del dinero en su mínimo histórico.
La decisión del banco central británico, ampliamente esperada por los analistas, se explica por el escaso margen de maniobra que le queda ya al organismo para combatir la recesión mediante el abaratamiento del precio del dinero.
Asimismo, el Banco de Inglaterra confirmó que continúa con el programa de emisión de 75.000 millones de libras (unos 82.000 millones de euros) para comprar bonos corporativos y del Estado y aumentar, así, la liquidez del mercado crediticio del Reino Unido.
El Banco de Inglaterra ha efectuado seis rebajas consecutivas de los tipos de interés desde el pasado mes de octubre, cuando el precio del dinero se situaba en el 5 por ciento.
Sin embargo, tras comprobar que los sucesivos recortes de tipos no han tenido el efecto esperado y no han sido capaces de dar un impulso a los indicadores económicos nacionales, el organismo ha dejado a un lado esa estrategia para centrarse en la inyección de liquidez en el mercado a través del programa bautizado como "Alivio cuantitativo".
Al dar a conocer su decisión, el Banco de Inglaterra anunció que desde que este programa se pusiera en marcha hace un mes, el fondo destinado a la compra de activos del sector público y privado ya ha adquirido bonos por un importe total de 26.500 millones de libras (29.200 millones de euros).
No obstante, el organismo aclaró que aún es pronto para realizar cualquier valoración sobre la eficacia de esta medida, que se extenderá hasta el próximo mes de junio.
En esta delicada coyuntura económica, el Banco de Inglaterra se enfrenta al doble reto de impedir que la recesión se asiente indefinidamente en el Reino Unido y de situar la inflación en torno al 2 por ciento.
En este sentido, a pesar de que el precio del dinero está en mínimos históricos, lo que habitualmente va unido a un descenso de los precios, la inflación británica subió en marzo dos décimas, hasta el 3,2 por ciento, un repunte que pilló por sorpresa a los analistas.
Por su parte, la cifra de parados en el país prosigue su escalada, con cerca de 2 millones de desempleados, en tanto que los niveles de concesión de créditos permanecen estancados y el precio de la vivienda continúa a la baja.
En concreto, según los datos de Halifax, la mayor hipotecaria del país, el precio de la vivienda cayó un 1,9 por ciento en marzo, con respecto al mes anterior.
Asimismo, las ventas de automóviles nuevos descendieron un 30,5 por ciento en marzo frente al mismo mes del año anterior, de acuerdo a los datos de la Sociedad de Comerciantes y Fabricantes del Motor.
Ante estos datos, los expertos auguran una caída del producto interior bruto (PIB) británico del 1,5 por ciento en los tres primeros meses del año, un retroceso que seguiría al 1,6 por ciento registrado en el último trimestre de 2008.