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El Banco de Japón discutió ampliar sus estímulos además de fijar tipos de interés negativos

Los miembros del Consejo de Política Monetaria del Banco de Japón (BoJ) discutieron en su reunión del pasado mes de enero la posibilidad de ampliar los estímulos monetarios junto a la opción de fijar tipos de interés negativos, según reflejan las actas del encuentro, celebrado los días 28 y 29 de enero, tras el que la entidad decidió aplicar un tipo de interés del -0,1% a las nuevas reservas generadas por la banca.
Según el documento, ante el riesgo percibido por varios miembros de la entidad de que la volatilidad en los mercados provocada por la caída de los precios del petróleo y la desaceleración de China afectara a la confianza y a las expectativas de inflación en Japón, sería necesario ampliar el alcance del programa de alivio cuantitativo y cualitativo (QQE) puesto en marcha por la entidad en abril de 2013.
"Muchos miembros expresaron la opinión de que era apropiado implementar medidas adicionales de estímulo para prevenir la manifestación de estos riesgos y mantener el impulso hacia el objetivo de estabilidad de precios del 2%", señala la entidad en sus actas.
De este modo, a instancias del presidente del BoJ, Haruhiko Kuroda, se plantearon dos alternativas, incluyendo la expansión del QQE mediante la aceleración del ritmo de expansión de la base monetaria y las compras de activos, así como mediante la introducción de tipos de interés negativos.
Con respecto a la segunda posibilidad, los técnicos del BoJ presentaron un plan para establecer un sistema de varios niveles de tipos de interés para los balances en las cuentas corrientes en el banco central, opción finalmente adoptada por la institución en su reunión de enero.
Sin embargo, entre los miembros del Consejo que votaron en contra de la medida, se advirtió de que su complejidad "podría causar confusión y ansiedad", llevando a los mercados a esperar "más rebajas de tipos en terreno negativo".
En su última reunión, celebrada esta semana, el BoJ decidió mantener en el -0,1% el tipo de interés aplicado al dinero que las entidades depositan en la institución nipona, asegurando que adoptará "medidas adicionales" si lo considera necesario para alcanzar su objetivo de estabilidad de precios.