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Barclays cree que una intervención del BCE puede elevar la probabilidad de una solución a la crisis de deuda

Sin embargo, considera que al ser limitada y con condiciones no elimina los temores a un impago de los mercados
La posible intervención limitada y con condiciones anunciada por el Banco Central Europeo (BCE) en los mercados de deuda podría reducir los intereses de la deuda de España e Italia hasta el 5,5% o 6% y aumentar las posibilidades de una solución definitiva para la crisis de deuda de la eurozona, pero no devolvería la confianza de los mercados en el corto plazo a estos países y seguirían pensado la probabilidad de un impago, según Barclays.
"En nuestro escenario base, el BCE puede reducir los diferenciales hasta un rango de entre el 5,5% y el 6% con préstamos limitados y con condiciones. El actual plan del BCE incrementa las posibilidades de una resolución final de la crisis", asegura la entidad británica en un informe sobre los opciones del instituto emisor europeo.
Pese a ello, los analistas de Barclays creen que esta medida no elimina el riesgo material de un fracaso y consideran que no será el "factor de cambio" que permita al Sur de Europa recuperar la confianza del mercado en un futuro inmediato.
"Si definimos éxito como la capacidad de Italia y España para recuperar la confianza del mercado en el corto plazo, nuestra lógica sugiere que los actuales planes del BCE es improbable que tengan éxito. Podría llevar un largo tiempo a Italia y España recuperar la confianza de los mercados", inciden.
Además, creen que el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF) y el BCE tendrán que estar dispuestos a tener una gran parte de la deuda y señalan que, a falta de un (inesperado) fuerte repunte en la actividad económica de Europa o de una mutualización de la deuda, "una probabilidad no despreciable de impago seguirá pesando en los mercados".
SALVAR EL EURO.
En su opinión, cuando el presidente del BCE, Mario Draghi, aseguró que haría "todo lo que haga falta para salvar el euro", palabras que fueron bien recibidas por los mercados, podría referirse a que estaba preparado para renunciar a su condición de acreedor senior o a aportar financiación ilimitada y sin condiciones a los países bajo presión.
Sin embargo, la entidad ve "complicado" que el instituto emisor renuncie a su calidad de acreedor senior en la práctica, pese a que en comentarios recientes Draghi ha señalado que se van a hacer frente a las preocupaciones de los inversores privados sobre esta condición del BCE.
Además, insiste en que ante la ausencia de créditos ilimitados y sin condiciones, los riesgos crediticios permanecen. "El segundo problema es que una intervención del BCE y del FEEF limitada y condicional podría no reducir los diferenciales lo suficiente", recalca.
En su opinión, dado que el BCE sugiere que no está dispuesto a hacer compras ilimitadas de bonos sin condiciones, el riesgo de un default en la eurozona no puede transformarse en un riesgo de inflación, y, como consecuencia, países como España o Italia se enfrentan a un riesgo crediticio. Aún así, aclara que esto no significa que España o Italia lleguen al 'default' si el BCE se niega a este tipo de intervención.