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Bruselas propondrá mañana más controles sobre la elaboración de índices de referencia como Líbor o Euríbor

La Comisión Europea propondrá mañana aumentar los controles sobre la elaboración de índices de referencia -como el Líbor o el Euríbor, que se usan para calcular el tipo de interés de las hipotecas- con el objetivo de aumentar la transparencia y evitar su manipulación.
Esta iniciativa forma parte de la respuesta de Bruselas al escándalo del Líbor, que estalló en verano de 2012 y que hasta ahora ha costado fuertes multas a entidades como Barclays o UBS.
De acuerdo con la propuesta de Bruselas, la elaboración de índices de referencia se convertirá en una actividad regulada y sometida a supervisión con el fin de garantizar su fiabilidad. La supervisión de los administradores de estos índices será llevado a cabo por las autoridades nacionales, bajo la coordinación de la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA).
Finalmente, el Ejecutivo comunitario ha renunciado a su intención inicial de convertir a la ESMA en supervisor único de los índices de referencia, lo que habría supuesto por ejemplo arrebatar a Reino Unido el control sobre el Líbor. No obstante, cuando un índice se considera de especial importancia a nivel europeo, la supervisión correrá a cargo de un colegio de supervisores nacionales y la ESMA tendrá poderes vinculantes de mediación.
Los supervisores podrán imponer multas a los que incumplan las nuevas reglas de hasta 500.000 euros o el triple del beneficio generado en el caso de personas físicas y hasta 1 millón de euros o el 10% del volumen de negocios en el caso de empresas.
Las nuevas reglas exigen utilizar un número suficiente de datos exactos para calcular estos índices, de forma que reflejen el mercado real o la realidad económica que deben medir. Siempre que sea posible, deberán usarse datos de transacciones, aunque la norma permite recurrir a estimaciones cuando estos no están disponibles.
El administrador de cada índice deberá elaborar un código de conducta que especifique claramente las obligaciones y las responsabilidades de los que contribuyen a elaborarlo, incluyendo los requisitos en materia de gestión de conflictos de intereses.
La norma no cubre sólo los índices de referencia de tipos de interés como el Líbor o el Euríbor, sino también los que se aplican a materias primas, energía o derivados de divisas, así como los que se utilizan para medir la rentabilidad de fondos de inversión. Los bancos centrales quedan excluidos porque ya tienen sus propios sistemas de control.
En paralelo a esta legislación, la UE está tramitando normas para sancionar con multas y penas de cárcel la manipulación de índices de referencia. Además, el comisario de Competencia, Joaquín Almunia, está investigando posibles pactos entre bancos para manipular el Libor y el Euribor y podría imponer nuevas multas.