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Bruselas avisa de "importantes retos" tras el fin de rescate bancario y pide al Gobierno seguir con reformas

Reclama ajustes en la reforma laboral y estudiar subida de IVA para algunos productos
La Comisión Europea considera un "gran éxito" el rescate bancario para España, que concluirá oficialmente la medianoche de este miércoles, pero avisa de que todavía quedan "importantes retos" pendientes para terminar de estabilizar el sector bancario y la economía y reclama al Gobierno de Mariano Rajoy que no afloje en los ajustes y reformas, en particular en el mercado laboral y el sistema fiscal, según han explicado este lunes varios altos funcionarios comunitarios.
Para Bruselas, el rescate español "ha ido por el buen camino desde el principio hasta el fin", ha contado con el pleno apoyo del Gobierno pese al "escepticismo" inicial, y en sus 18 meses de duración ha logrado todos sus objetivos: devolver la liquidez y solvencia a todas las entidades, reestructurar las que tenían problemas, reforzar el marco de regulación y supervisión del sector y recuperar la confianza de los mercados.
Para ello, España sólo ha necesitado 41.300 millones de euros de los 100.000 millones que ofreció inicialmente el Eurogrupo, cifra equivalente al 4% del PIB.
A pesar de estos progresos, el Ejecutivo comunitario subraya que "reformar y reforzar el sector financiero es una tarea continua y está ligada a la estabilización y ajuste de la economía". En su lista de deberes pendientes para el Gobierno, Bruselas recuerda en primer lugar que en los próximos meses deberá completar todas las medidas previstas en el memorándum de entendimiento que no se han concluido.
Además, los bancos deben prepararse para la revisión de activos y los test de estrés que llevará a cabo el Banco Central Europeo este año (BCE). "Una manera clara de estar preparados y evitar la volatilidad es preservar una fuerte posición de capital, que también facilitará la reactivación del crédito", explican las fuentes consultadas.
Asimismo, el banco malo que reúne los activos inmobiliarios de las entidades reestructuradas (Sareb) deberá seguir con el proceso de venta. Bruselas admite que sus activos son "difíciles de vender" con la situación actual de la vivienda en España, pero no tiene dudas sobre su plan de negocios porque dispone de un plazo de 15 años, ha empezado "bastante bien" y el mercado de la vivienda "se está recuperando ya".
Finalmente, el Gobierno tiene que completar la reestructuración y privatización de los bancos nacionalizados (Bankia y Catalunya Banc) para acelerar su recuperación, para lo que dispone de un plazo de cinco años.
En cuanto a la política fiscal, Bruselas ve necesario un "esfuerzo continuado en los próximos años" en consolidación fiscal, ya que la deuda pública sigue aumentando. España debe cumplir el objetivo pactado con la UE de reducir el déficit por debajo del umbral del 3% en 2016 y situar la deuda en una senda descendente. Para ello, tiene que continuar con una gestión disciplinada de las finanzas públicas y con la mejora de la eficacia de la administración.
En materia de reformas, la Comisión reclama adoptar las pendientes, en particular la ley de servicios profesionales y la reforma fiscal. Y completar la aplicación de otras reformas en marcha, en particular la de la administración pública, la energética y la laboral.
Bruselas resalta que la situación en materia de paro en España es "muy preocupante" y cree que "quizá puede hacerse más". En este sentido, aunque la evaluación de la reforma laboral de 2012 es positiva, el Ejecutivo comunitario tiene "reservas" sobre si ha alcanzado todos sus objetivos para aumentar la flexibilidad y reducir la dualidad en el mercado de trabajo, así como sobre la eficacia de las políticas activas y de los servicios públicos de empleo.
"No estamos pidiendo otra gran reforma, pero dada la situación hay buenos motivos para seguir vigilando y estudiar todas las posibilidades para mejorar la situación", afirman las fuentes consultadas. En cuanto al IVA, Bruselas cree que el Gobierno debería examinar la posibilidad de subir este impuesto a algunos productos a los que ahora se aplica el tipo reducido ya que ello daría margen, por ejemplo para reducir las cotizaciones sociales.
RIESGOS PARA LA BANCA
El "principal riesgo" para la banca española, según el Ejecutivo comunitario, sigue siendo, pese a las recientes mejoras, la debilidad económica y su impacto en los activos de las entidades. En este sentido, la morosidad ha escalado hasta el 13% y Bruselas cree que seguirá creciendo porque es un indicador retrasado. Sólo si se confirma la recuperación económica y se estabiliza el sector de la vivienda se frenará esta tendencia y comenzará una mejora gradual de la calidad de los activos.
Además, la demanda de crédito se mantiene baja por la crisis y la consecuencia es que cae el volumen de negocios y la rentabilidad del sector. La Comisión no prevé una "rápida recuperación del crédito" debido al alto endeudamiento de familias y empresas y a la reestructuración bancaria, pero cree que las pymes con mejor modelo de negocio son las que están accediendo a préstamos y pueden actuar como motor de crecimiento.
La evolución más reciente de la economía española es "positiva", según Bruselas, ya que el crecimiento ha vuelto desde el tercer trimestre de 2013 y el mercado laboral parece empezar a estabilizarse "incluso antes de lo que la mayoría de la gente esperaba".
"Todos queremos que estas tendencias se confirmen y refuercen en los próximos trimestres pero no tenemos la certidumbre y creemos que todavía hay una gran necesidad de ajuste en la economía española y existe el riesgo de shocks que hagan descarrilar la recuperación si no se presta suficiente atención a las políticas", explican las fuentes.