Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El CES cree que la UE debe relajar los objetivos de déficit y aplicar una política fiscal menos restrictiva

El Pleno del Consejo Económico y Social (CES) ha aprobado un informe sobre la gobernanza económica de la Unión Europea en el que considera que la UE debe permitir más holgura en el cumplimiento de la senda de consolidación fiscal a los estados y aplicar una política fiscal menos restrictiva.
Según el CES, el margen de maniobra de la política monetaria es "muy limitado" para conseguir la recuperación del crecimiento, lo que implicaría tener que actuar de forma complementaria con medidas en el ámbito de la política fiscal, porque las medidas tomadas desde 2010 están dificultando la recuperación.
De hecho, cree que hay factores que pueden condicionar el repunte en la economía, como la desaceleración del crecimiento en los emergentes, las perspectivas menos favorables de los exportadores de materias primas, la desaceleración del comercio mundial y las tensiones geopolíticas.
Sobre el Fondo Europeo de Inversiones Estratégicas (FEIE), el CES cree que llega tarde y resulta "insuficiente", puesto que el desarrollo de estas inversiones dependerá de la movilización de capital privado y quedarán relegadas las consideraciones de índole social, medioambiental o de cohesión territorial.
Además, ve riesgo de que esta iniciativa beneficie fundamentalmente a las grandes empresas con mayor capacidad de financiación y de que concentre las inversiones en los territorios de la UE más desarrollados y con sectores públicos más fuertes.
Por otro lado, advierte de que el Mecanismo Único de Supervisión tiene un alcance "limitado", aunque considera que la Unión del Mercado de Capitales supone un "cambio significativo" para el sistema financiero europeo, tradicionalmente dependiente de la Unión Bancaria.
El CES valora los avances en la lucha contra el fraude fiscal transfronterizo, aunque no se han dado pasos "sustantivos" en la armonización tributaria del impuesto de Sociedades ni en el de las transacciones financieras.
Sobre el marco presupuestario integrado, el CES estima "razonable" reforzar el presupuesto comunitario y establecer algún mecanismo para mutualizar deuda pública para propiciar la estabilización macroeconómica y la convergencia estructural en la zona euro. En este sentido, lamenta que no se hayan producido avances y que se haya cerrado "sine die" esta posibilidad.
Además, el CES considera "necesario" mayor coordinación y convergencia en el ámbito de la política económica y social para que se reduzcan las grandes diferencias en términos de competitividad y cohesión social dentro de la zona euro. "Es necesario que se refuerce la coordinación de las políticas económicas y sociales y que vayan orientadas a profundizar el mercado único y preservar el modelo social europeo", sostiene.
Finalmente, asegura que queda un amplio camino por recorrer para la configuración de una arquitectura política e institucional comunitaria que garantice que la cesión de soberanía de los estados hacia la Unión en los principales ámbitos económico-financiero vaya acompañada de mayor legitimidad democrática y rendición de cuentas de las instituciones comunitarias.