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El CES avisa de que se necesitará más crecimiento o inflación para reducir la deuda pública

El Consejo Económico y Social (CES) afirma que será necesario lograr una mayor tasa de crecimiento del PIB, un superávit primario de las cuentas públicas o una mayor inflación para reducir la senda negativa de acumulación de deuda pública.
En la publicación 'Cauces', el CES recuerda, sin embargo, que las perspectivas de crecimiento del PIB para los próximos años son "muy reducidas", que el déficit público sigue muy alto y que la inflación se ha situado en terreno negativo.
La deuda del conjunto de las administraciones públicas, por su parte, alcanzó un nuevo récord en el mes de febrero al sumar 987.945 millones de euros, lo que supone el 96,5% del PIB y un incremento del 0,82% respecto al mes anterior.
Así, el endeudamiento del sector público no deja de crecer, después de que en 2013 cerrara con un máximo histórico del 93,9% del PIB, si bien esta cifra se situó por debajo del 94,2% del objetivo para todo el año 2013.
Según el CES, resulta necesario hacer frente al alto endeudamiento, por lo que habrá que combinar adecuadamente las políticas de contención del déficit con otras que impulsen el crecimiento económico. A su parecer, sería preciso acompasar la senda pactada en la consolidación fiscal con políticas contracíclicas que lleven al país al crecimiento económico y a la creación de empleo.
En cambio, admite que el problema del endeudamiento privado se está reconduciendo a tenor del desapalancamiento que se está produciendo en las empresas no financieras y en los hogares. Para incidir en dicha tendencia, resalta la necesidad de recuperar la actividad y los niveles de empleo.
"UN SUSTANCIAL FRENO" A LA RECUPERACIÓN
Igualmente, reconoce que la deuda pública cada vez sube menos y que mejoran las condiciones de financiación por la caída de la prima de riesgo, aunque cree que sigue siendo "excesiva" y que supone un "sustancial freno" a la recuperación económica.
A pesar de que en 2013 se redujeron los tipos de interés, el CES cree que la acumulación de deuda a lo largo de los últimos cinco años ha generado un aumento importante de los gastos financieros dentro del presupuesto dificultando así la reducción del déficit y absorbiendo parte del gasto que podría destinarse a medidas que fomentasen la actividad.
LAS PREVISIONES DEL GOBIERNO, MODERADAS
Además, asegura que en un contexto de restricción crediticia, la creciente necesidad de financiación del sector público detrae fondos del sistema financiero. De hecho, el año pasado los bancos aumentaron su exposición a la deuda española y registraron un nuevo récord.
En este contexto, el CES afirma que será necesario lograr más crecimiento o inflación a pesar de que las previsiones apuntan a tasas moderadas de las dos variables. De hecho, el Gobierno espera un crecimiento próximo al 1% este año y un nivel de precios cercano al 0,5%.