Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

La CUP se abre a la consulta sobre BCN World pero primero lo preguntará a sus bases

Mantiene su rechazo al proyecto de "juego, prostitución y ludopatías"
La diputada de la CUP en el Parlament Mireia Boya ha dicho que su partido "podría llegar a valorar positivamente que se haga una consulta" a los ciudadanos sobre el proyecto BCN World, pero primero debe preguntarlo a sus bases.
Lo ha dicho este miércoles en rueda de prensa tras reunirse en la Generalitat con el presidente Carles Puigdemont, y ha insistido en que la CUP rechazará cualquier macrocomplejo de ocio basado "en la especulación y el juego".
"El proyecto que tenemos encima la mesa no es el de la CUP", ha advertido Boya, y ha asegurado que la formación anticapitalista fijará su posición sobre la consulta cuando haya preguntado a sus bases.
La diputada Anna Gabriel ha admitido que no hay ningún acuerdo que les vincule con el Govern sobre BCN World, por lo que ven tan legítimo que el Govern apueste por impulsar el proyecto, como que la CUP se sitúe en una posición de absoluto rechazo.
"El acuerdo suscrito --para investir a Carles Puigdemont-- no incorpora ningún acuerdo relativo a BCN World. No estamos vinculados por esto. Mantendremos nuestro perfil y nuestra posición", ha advertido.
NUEVA REPÚBLICA
La CUP no ha querido valorar la reunión de este mismo miércoles entre Puigdemont, el vicepresidente Oriol Junqueras y la empresa Hard Rock --eventual inversora en el macrocomplejo de ocio--, y ha insistido en que rechazará el proyecto si se basa en "el juego, la prostitución y las ludopatías".
"Nos inquieta que la señal que esté dando --el Govern-- es que la nueva república incorpora los casinos y la depredación del territorio", ha concluido Gabriel, un diagnóstico que la Generalitat rechaza, ya que asegurado que el juego solo representa un 6% del proyecto.