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La Cámara de Comercio de Barcelona cree que el sistema de financiación autonómica es injusto pero "tiene solución"

"Para nosotros un buen presidente es el que baja los impuestos"
El presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona, Miquel Valls, ha afirmado que el sistema de financiación autonómica es injusto y discriminatorio para el conjunto de las comunidades, no sólo para Catalunya, si bien es una de las cuestiones que "tienen solución".
En una entrevista de Europa Press, Valls ha defendido que para atender los servicios públicos debe haber una financiación suficiente para prestar servicios tan esenciales como la sanidad, la educación y el bienestar social.
"En estos momentos, si el Estado recauda más y a nosotros nos da menos: aquí pasa algo", ha sostenido, y ha reafirmado que este problema no es singular de Catalunya, sino también de la Comunidad Valenciana, Baleares e incluso de Madrid, pese a beneficiarse del efecto de capitalidad.
Por ello, Valls ha pedido al Ejecutivo de Mariano Rajoy que estudie esta situación desde el punto de vista de la redistribución de toda España, ya que "la solidaridad se ha demostrado durante los últimos 30 años".
Para el presidente de la Cámara de Barcelona, el primer paso para consensuar un sistema de financiación justo es respetar el principio de ordinalidad: "No puede ser que aportemos como la tercera comunidad y después del reparto quedemos como la décima".
"Aquí pasa algo que se tiene que mirar, no pueden decir que es casualidad. Esto pasa prácticamente cada año y es injusto y discriminatorio", ha aseverado.
DÉFICIT 2014: "LOS NÚMEROS NO SALEN"
En cuanto al cumplimiento del objetivo de déficit de este 2014, que es de un 1% para el conjunto de las comunidades, Valls ha coincidido con el Govern en que difícilmente Catalunya se podrá mantener dentro de esta cifra: "Los números no salen, pero creo que también dentro de esta capacidad de diálogo hay un campo para ayudar a la Generalitat".
"El Ministerio de Hacienda tiene instrumentos suficientes para aliviar un poco la financiación en Catalunya", ha señalado al poner como ejemplo la reducción al 1% de los intereses del Fondo de Liquidez Autonómica (FLA) para las comunidades.
Sobre que el Estado no haya querido trasladar a las autonomías la flexibilización de las tres décimas --España propuso a Bruselas rebajar el déficit global del 5,8% acordado al 5,5%--, ha defendido que se trata de una cuestión técnica.
"Hacienda tiene una desconfianza importante sobre la capacidad de las autonomías de controlar su déficit", según Valls, por lo que, tras constatar que las administraciones autonómicas se habían disparado, el Ministerio prefiere mantener el control de la caja y las comunidades justifiquen todo su gasto, ha dicho.
INFRAESTRUCTURAS EN RED
Ha agregado que el trato injusto en la financiación se traslada también a la inversión del Estado en las infraestructuras de Catalunya, que ha caído un 50% en la última década, el doble que en el conjunto de las comunidades (25%).
En este sentido, ha lamentado que no se haya corregido este déficit histórico: "Todo esto está al margen de la consulta y de la cuestión política. Estamos hablando de cuestiones económicas puras y duras y de lo que representa que el motor económico de un país, que es Catalunya aportando un 19% al PIB, no tenga las infraestructuras o la capacidad de seguir creando riqueza".
"En la economía moderna, lo que trabajamos son las redes, y a estas redes se les da una visión política en lugar de una económica", ha sostenido Valls en relación al modelo de infraestructuras radial y del kilómetro cero de España, y ha añadido que las infraestructuras que se construyan en Catalunya rinden al conjunto de la economía española.
"BUENOS GESTORES POLÍTICOS"
"Para nosotros, un buen presidente es el que baja los impuestos. Es la única visión que tenemos clara, y desgraciadamente tenemos muy pocos de éstos. Todos dicen que su aspiración es bajarlos, pero ninguno los baja", ha lamentado Valls.
Por ello, ha sostenido que la única herramienta que le queda al Govern, si quiere mantener el nivel de gasto en los presupuestos de 2015, es negociar con el Estado, porque ya no puede subir más impuestos: "Hemos llegado al límite".
"El gran problema es que llevamos dos años que sólo hablamos de la política y no hablamos de la economía ni de nada más. Necesitamos buenos gestores políticos y que tengan en cuenta, además de que cada cuatro años se vota, los intereses de los ciudadanos", que, según el presidente de la Cámara de Barcelona, están relacionados con la sanidad, la educación y el bienestar social.