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Cepyme detecta un nuevo aumento de la morosidad y alerta del impacto negativo en las pymes

El presidente de Cepyme, Jesús Terciado, ha enviado cartas a la vicepresidenta del Gobierno y a los ministros de los departamentos económicos en las que les informa sobre un nuevo incremento de la morosidad entre empresas durante el último año y alerta del peligro que ello tiene para la recuperación financiera de las pymes y los autónomos.
En un comunicado, Terciado ha propuesto al Gobierno el desarrollo urgente de las medidas normativas contempladas dentro de la estrategia de lucha contra la morosidad, con el fin de atajar esta mala práctica antes de que pueda ocasionar nuevos perjuicios en la actual situación de las empresas, aún muy deteriorada, especialmente las pymes y los autónomos.
En concreto, Cepyme reclama la modificación de la Ley de Competencia Desleal para tipificar como actos desleales la inobservancia grave de los plazos de pago legal, el cambio de la Ley de Ordenación del Comercio Minorista, en la que conviven dos regímenes jurídicos diferenciados que regulan las relaciones comerciales entre empresas y los plazos de pago para determinados productos.
Igualmente, reclama cambios en la Ley de Lucha contra la Morosidad en relación con las posibles interpretaciones sobre los calendarios de pagos, así como la consideración sobre las cláusulas y prácticas abusivas. Finalmente, propone la implantación de un régimen proporcional de infracciones y sanciones como instrumento disuasorio para combatir a corto plazo el retraso intencional de los pago.
Cepyme hace estas peticiones tras observar que el índice Isme-Cepyme, que combina los datos del volumen de crédito comercial en situación de mora y el número de días de retraso en los pagos, ha vuelto a repuntar en el segundo trimestre de 2014.
Este índice descendió 8,7 puntos desde el tercer trimestre de 2010 hasta enero de 2013. Pero, posteriormente, coincidiendo con las expectativas de la recuperación económica, abandonó su línea de descenso para fluctuar entre los 91,3 y los 94,4 puntos (93,6 en el segundo trimestre de 2014). Así, aunque ha descendido el volumen total de las compras a crédito entre las empresas, ha aumentado al mismo tiempo el porcentaje de ese volumen de crédito en situación de mora.
Según Cepyme, entre 2013 y el primer semestre de 2014, el crédito comercial también se ha reducido en 34.236 millones, mientras que el porcentaje de ventas en mora sí se ha incrementado cuatro puntos. En cuanto a los periodos de pago, desde 2008, el plazo medio de cobro de las pymes se ha reducido de 115,6 a 80,8 días, pero no se ha logrado bajar de la barrera de los 80 días.
El volumen del crédito comercial del tercer trimestre en situación de mora ascendió a 211.146 millones de euros y su coste bajó por primera vez de los 2.000 millones de euros anuales debido a la progresiva caída del crédito comercial y, en menor medida, a la reducción de los tiempos de cobro. En junio de 2014, el coste de la morosidad para las pymes se situaba en 992,7 millones.