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Citi apuesta por que el BCE bajará tipos en junio y esperará hasta después del verano para lanzar su QE

El Banco Central Europeo (BCE) hará uso de su arsenal de herramientas ortodoxas y no convencionales para hacer frente a los riesgos de un nivel excesivamente bajo de inflación, lo que podría llevar a la institución a rebajar los tipos de interés del euro, actualmente en el mínimo histórico del 0,25%, en su reunión de junio, mientras que el lanzamiento de un plan de flexibilización cuantitativa (QE) se retrasaría hasta el último tramo de 2014.
"Nuestro escenario base es que el BCE bajará el tipo principal de refinanciación en su reunión de junio y que también rebajará el interés de la facilidad de depósito a territorio negativo para debilitar el euro", señala la entidad estadounidense, que no excluye la posibilidad de que esta decisión pudiera adelantarse incluso a mayo.
No obstante, los analistas de Citi consideran que estas medidas podrían no ser suficientes para elevar las expectativas de inflación, ante lo que abriría la puerta a que el BCE deje de esterilizar las compras de deuda soberana realizadas bajo el programa SMP, así como al lanzamiento de una nueva LTRO, aunque esta vez estaría condicionado probablemente a la concesión de crédito a las pymes y tendría un plazo de vencimiento de un año.
"Sospechamos que estos anuncios vendrían acompañados por una nueva relajación de determinados descuentos ('haircuts')", explican los autores del informe, que ante la probable insuficiencia de estas acciones esperan que la entidad lance un programa de compra de activos o de flexibilización cuantitativa (QE) en la segunda mitad de 2014.
En este sentido, Citi apuesta por que este QE, en caso de llegar a llevarse a cabo, será lanzado en septiembre o incluso demorarse hasta diciembre de este año y "necesitará ser grande para hacer una diferencia en las perspectivas de inflación", por lo que un volumen de compras de 1 billón de euros sería "el mínimo indispensable".