Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El Consello Regulador Rías Baixas prevé pérdidas en la vendimia por el "estrés hídrico" causado por la sequía

Las demás denominaciones de origen se han beneficiado de las lluvias de la semana pasada
La sequía podría ser la culpable de que la vendimia en la denominación de origen Rías Baixas llegue a experimentar unas pérdidas que --aunque "difíciles de cuantificar"-- oscilarían entre el 10 y el 15%, según el director técnico del Órgano de Control y Certificación del Consello Regulador, Agustín Lago. Ya se ha detectado "cierto estrés hídrico" que afectaría negativamente al peso de las uvas y a la cantidad de la cosecha en su conjunto.
En caso de que persista este tiempo seco que repercutiría en un "decaimiento general" de la planta, que en estas condiciones "sufre", Lago no descarta que los viñedos de albariño afectados --principalmente con plantas "jóvenes" cuya red reticular es incapaz de retener el agua-- recurran al riego artificial como medida paliativa. "Es una medida permitida siempre que sea para controlar el estado saludable de la uva", ha explicado el director técnico de Rías Baixas.
"No es habitual", ha añadido Agustín Lago, argumentando que en la costa del sur de Galicia el clima es "lluvioso en primavera e invierno y muy caluroso en verano", a lo que se añade la existencia de un "suelo arenoso que filtra el agua", dando lugar a estos episodios de sequía. No obstante, Lago ha asegurado que el estado de los viñedos es "magnífico", por lo que el Consello Regulador afronta la vendimia con "optimismo".
Desde finales de agosto las previsiones iniciales de la denominación de origen Rías Baixas apuntaban a una cosecha "abundante" de entre 30 y 35 millones de kilos, con un rendimiento medio de unos 8.000 kilos por hectárea; una cifra que contrasta con los 17,5 millones de kilos obtenidos el año pasado.
Con respecto a 2012, Rías Baixas ha pasado de 4.048 a 4.64 hectáreas, según datos del Consello Regulador, que ya ha puesto fecha al inicio de la vendimia: en torno al 20 de septiembre en las zonas de O Condado do Tea y O Rosal, donde las temperaturas están siendo "altas", y a partir del 25 en O Salnés.
Precisamente, la primera bodega de la denominación de origen Rías Baixas en cortar las primeras uvas de esta temporada ha sido La Val, de Salvaterra do Miño, que ha iniciado los trabajos este pasado jueves en una de sus fincas.
VALDEORRAS
Por su parte, la denominación de origen Valdeorras ha comenzado la vendimia este pasado viernes en aquellas áreas donde el "grado alcohólico" de las uvas de godello había alcanzado el punto óptimo. En los próximos días se iniciará también la de la variedad mencía. La "zonificación" de este conjunto de viñedos que suman 1.270 hectáreas hace que sean "los primeros en empezar y los últimos en acabar", según ha explicado el director técnico del Consello Regulador, Jorge Mazaira.
En Valdeorras esperan que esta vendimia depare una cosecha de entre 3,5 y 4 millones de kilos de uva, lo que supone de un 30 a un 40 por ciento menos que en 2012. Las heladas y el pedrisco han sido las principales causas de la merma en la producción. Con todo, las uvas han llegado a septiembre en un estado sanitario "muy bueno y sin incidencias patológicas".
En declaraciones a Europa Press, ha señalado que incluso los incendios forestales han cercado las zonas de producción vitivinícola, hasta el punto de que un propietario ha sufrido la pérdida de unas 700 cepas que resultaron calcinadas por las llamas, causando la pérdida de lo que a estas alturas hubieran llegado a ser unos 1.400 kilos de uva.
Pese a las dificultades, Mazaira ha afirmado que los viticultores afrontan esta vendimia "ilusionados" ante la perspectiva de obtener unos "vinos de buena calidad". A eso está contribuyendo la climatología favorable de los últimos días y, en especial, la lluvia caída la semana pasada.
"Una bendición", como la ha calificado el director técnico de Valdeorras, ya que esas precipitaciones, tanto por la cantidad como por la intensidad "pausada" con la que se han producido, han contribuido a "revitalizar" los frutos.
RIBEIRA SACRA
Como otra "bendición" se ha recibido también la lluvia de los últimos días en la Ribeira Sacra. El presidente del Consello Regulador de esta denominación de origen, José Manuel Rodríguez, ha hecho un balance "muy bueno" de este año, en el que "apenas ha habido incidencias" y se ha ahorrado en tratamientos y esfuerzo ante la ausencia de enfermedades fitosanitarias.
El próximo martes comenzará la vendimia en algunas zonas de la denominación de origen Ribeira Sacra, pero no será hasta el viernes cuando --con motivo de la celebración del pleno del Consello Regulador-- se trace el calendario de trabajo recomendado para los viticultores a partir de los resultados de los muestreos que los técnicos han ido realizando.
En los 20 días que dura la vendimia en la Ribeira Sacra, el Consello Regulador estima que se recolectarán unos 4,5 millones de kilos de uva, que equivalen a un 10 o un 15% menos que en 2012. En esa ligera merma en la producción no solo ha influído que la primavera ha sido "muy fría", sino que ha sido el propio Consello el que decidió reducir un 10% la producción de este año; una medida que Rodríguez justifica ante la necesidad de "seguir creciendo en calidad para ser más competitivos".
O RIBEIRO
También están pendientes del tiempo es en el Consello Regulador de O Ribeiro, cuyo director técnico, Pablo Vidal, sostiene que "no vendría mal que lloviese un poco más" tras las precipitaciones de la semana pasada, que han encarrilado positivamente la evolución de los viñedos . De hecho, esperan algo más de lluvia entre el martes y el jueves; a partir de ahí, la vendimia comenzaría al cabo de una semana, en torno al 26 de septiembre, y se prolongaría hasta el 10 de octubre.
A pesar de que la maduración de las uvas también va "algo atrasada" con respecto al año pasado, Vidal confía en que se puedan recoger unos 16 millones de kilos, superando ligeramente la media de esta denominación. De la mayor o menor cantidad de precipitaciones --si se producen-- dependerá finalmente el volumen de la cosecha.
Pese al retraso, el fruto está experimentando una "buena maduración" y se encuentra en unas condiciones sanitarias "muy buenas", según Pablo Vidal, que ha calificado de "insignificante" la incidencia de las plagas. "Del 1 al 10, la calidad fitosanitaria estaría entre el 8,5 y el 9", ha indicado el director técnico. Con estas condiciones, el Consello Regulador del Ribeiro prevé que los vinos resultantes sean "de buena calidad e intensidad aromática".
La denominación de origen Ribeiro abarca actualmente 2.620 hectáreas de terreno y tiene adscritas 101 bodegas y 5.814 viticultores. Aunque se han plantado nuevos viñedos, la extensión ha disminuido ligeramente debido a que el Consello Regulador se encuentra en fase de "revisión" de los viñedos inscritos, ha concluido Vidal.
MONTERREI
A diferencia del Ribeiro, en la denominación de origen Monterrei se conforman con las lluvias que --si bien han sido "beneficiosas para la maduración" cuando se produjeron hace unos días-- "cuanto más se aproximan a la fecha de la vendimia, su efecto puede ser más complicado". De momento, según el director técnico del Consello Regulador de Monterrei, Luis Miguel López, tanto la calidad de la uva como su estado fitosanitario es "excelente".
A partir del día 22 o 23 de este mes, cuando se prevé iniciar la vendimia en las 420 hectáreas de esta zona, López calcula que el resultado podría rondar los 2,5 millones de kilos de uva, frente a los 2,7 millones de la cosecha de 2012. Siguiendo el patrón de las denominaciones de origen del interior, las heladas primaverales y otros fenómenos adversos como la granizo, han motivado este descenso.
Al igual que en Valdeorras, también en Monterrei el fuego ha hecho algún estrago "puntual" en viñedos del propio municipio de Monterrei y de Verín, si bien en ningún caso ardieron grandes extensiones vitivinícolas.