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La venta de EVO Banco requiere "adaptaciones laborales" que negociarán dirección y sindicatos

CC.OO., UGT y Csica ven "positiva" la operación, al mantener el empleo
La venta de EVO Banco a un fondo de la estadounidense Apollo requiere "adaptaciones laborales" que la dirección de la entidad y los representantes de los 590 trabajadores negociarán, previsiblemente, a partir de esta misma semana, según han informado fuentes sindicales a Europa Press.
El representante de CC.OO. en NCG Banco Luis Mariño ha explicado que el inicio de las negociaciones, aunque de manera extraoficial, es inminente, puesto que el banco ha comunicado a las organizaciones sindicales que se ha llegado a un acuerdo "que requiere adaptaciones laborales".
Mariño prevé que los sindicatos sean convocados esta misma semana a la primera de varias reuniones no oficiales en el periodo previo a la apertura del periodo de consultas.
Al respecto, este portavoz sindical ha destacado que el acuerdo laboral alcanzado en el caso del Banco Etcheverría "marca un camino", ya que "no fue difícil" llegar a sellarlo. "Estamos cambiando empleo por adaptación de condiciones laborales. Es difícil siempre bajar un peldaño pero peor es caerse desde lo alto de la escalera", ha asumido.
En cuanto a los aspectos laborales que sufrirán cambios en las 80 oficinas de EVO Banco, Luis Mariño no se ha pronunciado, puesto que, a partir de ahora, "se abren muchas expectativas".
POSIBLE REBAJA SALARIAL.
Quien sí ha hablado ya de "negociar una rebaja salarial" para los trabajadores es el responsable de CIG-Banca, Clodomiro Montero, quien, también en declaraciones a Europa Press, ha hecho referencia a la necesaria creación de una ficha bancaria de EVO en el Banco de España y en la "rebaja" de las condiciones laborales "para poder seguir trabajando".
Montero critica la "tremenda factura" que "socialmente" supone esta operación, puesto que "se vende por 60 millones" una entidad en la que se inyectaron "ingentes recursos públicos" para sanear su balance.
Además, el portavoz de la central nacionalista ve que esta transacción "no es más que el resultado del decreto aprobado por el Gobierno de Rajoy hace hoy exactamente un año". "Entonces ya dijimos que era un decreto a todas luces negativo", ha apostillado.
"PREOCUPACIÓN" PARA LA CIG.
Aunque admite que, "desde el punto de vista laboral, es preferible que siga la gente trabajando", argumenta que estos acuerdos "consiguen hacer bueno lo que en realidad es negativo".
También advierte "preocupación" por quien se ha hecho con EVO Banco, un fondo "especulativo" de la norteamericana Apollo, que, a su vez, "fue creado por altos directivos de un banco que quebró en los 90".
Para la CIG, "lo único sostenible" sería que Novagalicia pasase a ser "una entidad pública gallega", pues "el resto son decisiones opacas que afectan al erario y a las condiciones laborales" de los empleados.
Pese a todo, es consciente de que el siguiente paso en el proceso de privatización de Novagalicia es la venta de esta, y "cualquiera de las posibles opciones tienen costes laborales y sociales". "No conocemos las opciones, pero, sean fondos norteamericanos o bancos españoles, tendrá consecuencias", incide.
PARA CC.OO., "POSITIVO".
Para Luis Mariño, de Comisiones, no obstante, la venta de EVO es "positiva teniendo en cuenta que, en el proceso de reestructuración, tenía una fecha de caducidad".
"O estaba vendida a esa fecha --en 2014-- o había que ir a su liquidación en seis meses", recuerda, ante lo que contrapone lo "positivo" de poder "continuar el proyecto en solitario, conservando empleo".
"UNA ALEGRÍA" PARA UGT.
Por parte de UGT, su portavoz, José Ramón de Pliego Valdés, ha recibido la noticia como "una alegría", en declaraciones a Europa Press, puesto que la venta había que materializarla antes de que concluyese 2014 y celebra "haber encontrado comprador".
Ahora, con todo, advierte de que "falta estudiar las condiciones" que se establezcan en el ámbito laboral, donde exige "garantías reales de mantener el empleo más allá de cinco años" desde que se produzca la transacción.
"Hay que ver qué futuro proyectan para esta entidad, porque la entidad da a entender que viene con ánimo de permanencia en el mundo financiero español, pero habrá que ver si hay alguna condición a mayores", resalta.
En relación con esto, reconoce que "probablemente sí" se impongan cambios en las condiciones de los trabajadores, aunque es algo que todavía la dirección "no ha dicho" a los sindicatos, pero se lo "imaginan". "Imaginamos que habrá un proceso negociador del estilo del Etcheverría", coincide con Mariño.
Igualmente, De Pliego Valdés asume que la negociación en este tipo de operaciones funcionan bajo la premisa de "o yo compro o si no, te vas a encontrar cerrándolo". "Habrá que ver todo en su conjunto", indica sobre lo que las centrales estarán dispuestas a aceptar.
"UNA GRAN NOTICIA" PARA CSICA
Por último, para Csica, la venta es también "una gran noticia para los empleados", en palabras del secretario general de Csica en Novagalicia, Carlos Peso.
Peso, a través de un comunicado remitido por su organización, considera que esta operación es una "gran noticia para los empleados", ya que existe un acuerdo en el que se manifiesta un "compromiso de estabilidad de cinco años, y en el que se prevé hacer, a mayores, una inversión de 250 millones de euros". Además, este acuerdo se ha sellado con el FROB y el Banco de España, lo que supone una garantía oficial, agrega.
En este sentido, Csica cree que es "muy favorable para la estabilidad laboral de los trabajadores" el mantenimiento de la actual estructura de 80 oficinas, con 590 profesionales y una base de 250.000 clientes.
Csica también considera "muy interesante" que se haya hecho una apuesta económica por una empresa financiera española, dada la situación económica por la que está atravesando el Estado español.