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España, Alemania, Francia, Italia y Reino Unido piden a la CE medidas contra la planificación fiscal agresiva

Piden cambios en la fiscalidad de multinacionales tecnológicas, en los precios de transferencia, en los instrumentos híbridos y en el abuso de los convenios de doble imposición
Los gobiernos de España, Alemania, Francia, Italia y Reino Unidos (G-5) han reclamado este lunes a la Comisión Europea (CE) que adopte cambios en las directivas europeas relacionadas con la fiscalidad empresarial para evitar la planificación fiscal agresiva de las multinacionales y la erosión de bases imponibles que practican muchas de ellas y que supone un grave perjuicio para las finanzas públicas europeas.
Durante un encuentro de alto nivel celebrado en París por parte de los ministros de Finanzas del llamado G-5, estos países han suscrito un comunicado conjunto sobre fraude y evasión fiscal, que también incluye una declaración conjunta sobre intercambio de información tributaria.
De esta forma, los cinco países muestran su apoyo al proyecto de erosión de bases imponibles de la OCDE y ratificado por el G-20 para evitar esta práctica a escala internacional, así como la transferencia artificial de beneficios empresariales. Entre las propuestas que han pedido a la CE que incorpore a la legislación comunitaria, se encuentra la medida de que los países donde las empresas relacionadas con la economía digital desarrollen sus actividades puedan obtener una parte proporcional de la recaudación fiscal ligadas a las mismas.
Además, apuestan por revisar las normas sobre 'precios de transferencia' para asegurar que los beneficios se gravan donde se produce la creación de valor. Así, la medida contempla analizar los llamados 'intangibles' que, dado su elevado valor, su difícil valoración y el hecho de ser fácilmente deslocalizables, pueden ser utilizados para desviar bases imponibles y minimizar la tributación.
VALORACIÓN DE INTANGIBLES EN OPERACIONES VINCULADAS.
Se trataría pues de poder "recaracterizar o recalificar" las transacciones cuando una operación vinculada no tiene otro sentido que obtener una ventaja fiscal, lo que implicaría cambiar la calificación de una transacción, de manera que se trate la operación como si la hubiesen realizado empresas independientes y no vinculadas.
Igualmente, el G-5 está de acuerdo en acordar reglas contra los efectos de ciertos instrumentos que, dada su naturaleza de híbridos (tienen un tratamiento distinto en un país de otro), pueden dar lugar a situaciones de 'doble no imposición'.
Un ejemplo de ello es un instrumentos que es considerado como deuda en un país y como fondos propios en otro, de tal forma que el abuso se produce cuando este instrumento se utiliza para obtener deducciones por intereses en el país en el que se considera que es deuda, y dividendos exentos de gravamen en el país en el que se considera que son fondos propios.
Además, proponen que los beneficios de los convenios para evitar la doble imposición entre dos países puedan ser denegados en los casos en que se demuestre que los contribuyentes estén abusando de los mismos. El objetivo es evitar que se consigan indebidamente los beneficios contenidos en un convenio y, por tanto, reducir la carga impositiva sin que la transacción tenga motivos económicamente válidos.
Entre las propuestas de España, Alemania, Francia, Italia y Reino Unido también figura que continúe el trabajo del Foro de Prácticas Fiscales Perjudiciales, especialmente en lo relativo a regímenes preferenciales y en materia de transparencia, al tiempo que los cinco países consideran relevante realizar informes 'país por país', que incluyan tanto información fiscal como otro tipo de información para poder realizar análisis de riesgos.
INTERCAMBIO DE INFORMACIÓN FISCAL.
Por otro lado, el G-5 ha emitido también una declaración conjunta en la que refuerza su compromiso a favor de la extensión internacional de un modelo de intercambio de información tributaria, de forma automática y estandarizada, partiendo del proyecto piloto puesto en marcha hace un año por estos cinco países, siguiendo a su vez el modelo de acuerdo FACTA adoptado por estos mismos estados con EE.UU.
La intención del G-5 es que este compromiso político se plasme en una firma conjunta que se celebrará a tiempo del Foro Global, que tendrá lugar en octubre en Berlín. Tras la firma, los países y territorios firmantes se comprometerán a intercambiar información fiscal de forma homologada y automática a partir de 2017, si bien el intercambio afectará ya a cuentas abiertas a finales de 2015.
De momento, 39 países y jurisdicciones han anunciado ya su compromiso de seguir este acuerdo de intercambio de información, entre los que se encuentran países como Argentina, Bélgica, Bulgaria, Colombia, Croacia, Chipre, República Checa, Dinamarca, Estonia, Finlandia, Grecia, Hungría, India Irlanda.