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España aboga por "flexibilizar" la posición de los 28 para evitar más retrasos en la reforma de la PAC

El ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, ha explicado este lunes que España es partidaria de introducir cierta "flexibilidad" en la posición de los Estados miembros para atender a alguna de las últimas demandas de la Eurocámara sobre la reforma de la Política Agraria Común, y evitar así nuevos retrasos en la tramitación y aplicación de esta política, de la que dependen las ayudas a los agricultores.
"Nosotros venimos con una posición flexible, veremos lo que pasa, pero creemos que hay que cerrar ya esta reforma, para que se aprueben los textos legales y los agricultores sepan pronto qué nivel de ayudas van a recibir y de qué forma se les va a pagar", ha resumido el ministro en declaraciones a la presa en Bruselas, a su llegada a una reunión con sus colegas europeos.
Los ministros de Agricultura de la Unión Europea se reúnen este lunes para estudiar el margen de maniobra que están dispuestos a aceptar para permitir a la presidencia europea, que este semestre ocupa Lituania, cerrar esta semana los flecos aún abiertos de una reforma cuyo acuerdo se anunció en junio, pese a dejar asuntos sin zanjar.
Arias Cañete ha advertido de que si los contactos previstos esta semana para consensuar la reforma definitiva no prosperan y, por tanto, se retrasa el voto sobre la reforma que la Eurocámara tiene previsto en noviembre, habrá riesgo de nuevos retrasos, más allá de los ya previstos.
"Podríamos tener muchas dificultades", ha dicho al ser preguntado por la cuestión, si bien se ha mostrado "seguro" de que se logrará un acuerdo "definitivo", porque en el seno de la UE "siempre se llega a compromisos", pese a las reservas que en estos momentos plantea "algún Estado miembro".
El pacto de junio abarca la práctica totalidad de la nueva PAC y los Veintiocho advierten de que no contemplan reabrir los consenso cerrados, pero la Eurocámara no acepta ciertas disposiciones vinculadas a los presupuestos de la UE para el periodo 2014-2020, porque consideran que se les ha impuesto sin negociación, tales como la voluntariedad de fijar un techo a las ayudas o las tasas de cofinanciación de los fondos de desarrollo rural.
"Deseamos que se cierre la reforma ya, no queremos que haya un conflicto entre el Parlamento (europeo), el Consejo y la Comisión", ha insistido el ministro español, quien ha apostado por un mandato "con cierta flexibilidad" que permita "aproximarse" a las demandas de los eurodiputados en los elementos "menos conflictivos".
POSIBLES PUNTOS DE ENCUENTRO
Entre los posibles puntos de encuentro que ve Arias Cañete figura la llamada 'degresividad' o reducción progresiva de las ayudas más altas que perciben las explotaciones, después de que los líderes europeos cerraran la puerta a fijar un techo obligatorio de 300.000 eurosa estos apoyos, tal y como propuso Bruselas y apoyó la Eurocámara.
El titular español cree que será posible dar con un "justo término" para elevar el porcentaje de reducción de las ayudas superiores a los 150.000 euros por encima del 5 % que defiende el Consejo. Más difícil será, en su opinión, un porcentaje de reducción adicional para los subsidios superiores a los 300.000 euros, aunque esta medida no afectaría a España, que ya ha decidido aplicarla de manera voluntaria al pago base antes de sumarle el 30 % de reverdecimiento.
Otro de los escollos en la negociación es el incremento de las tasas de cofinanciación de las ayudas de desarrollo rural, una idea a la que "España no es hostil", según el ministro, porque beneficiaría a las Comunidades Autónomas con dificultades financieras. "Dadas las tensiones presupuestarias, puede ser inteligente incrementarlas (las tasas de cofinanciación), aunque no va a ser fácil porque el Consejo está muy dividido", ha explicado Arias Cañete.
En cualquier caso, el titular de Agricultura español ha defendido que lo acordado hasta ahora satisface a España, porque las cifras financieras "van a permitir seguir financiando el desarrollo del campo español" y favorecer el consenso entre las comunidades autónomas para su aplicación.
En el reparto de los fondos agrícolas de la UE, España recibirá en el periodo 2014-2020 35.700 millones para ayudas directas, más de 8.300 millones para desarrollo rural y casi 4.000 millones para medidas de mercado, según ha recordado Arias Cañete.
El ministro también se ha referido a las negociaciones del Gobierno con las regiones para aplicar la reforma europea y ha asegurado que va por buen camino y que será posible llegar a un acuerdo que cuente con la "máxima aceptación", aunque consciente de que la unanimidad es "imposible".