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El FMI no descarta el riesgo de deflación en la zona euro y pide al BCE que adopte medidas no convencionales

Calcula una probabilidad del 20% de que la eurozona entre en deflación, mientras que el riesgo para el resto del mundo es casi inexistente
Los riesgos para la actividad asociados a una baja inflación en las economías desarrolladas y especialmente en la zona euro representan una de las principales amenazas para la recuperación global y no permiten descartar la posibilidad de una deflación ante lo que sería necesario en la eurozona un mayor grado de flexibilización monetaria, incluyendo la adopción de medidas no convencionales, según el Fondo Monetario Internacional (FMI).
"La recuperación global es todavía frágil a pesar de las mejores perspectivas y aún persistente significativos riesgos a la baja, algunos antiguos y otros nuevos", sostiene la institución dirigida por Christine Lagarde en su informe 'Perspectivas económicas mundiales', presentado este martes en Washington.
Entre estas amenazas para la recuperación, la entidad señala la reciente irrupción de riesgos geopolíticos, así como el aumento de las dificultades para las economías emergentes a raíz del cambio en el entorno externo.
Sin embargo, para las economías avanzadas los riesgos para la actividad asociados con una inflación muy baja "han pasado al primer plano", especialmente en la zona euro, advierte la institución internacional.
En este sentido, el FMI señala que un periodo prolongado de inflación por debajo del objetivo podría desanclar a la baja las perspectivas de inflación a largo plazo, llevando a una inflación incluso más baja "o posiblemente a la deflación" si otros riesgos bajistas para la actividad se materializasen.
De hecho, el informe de la entidad calcula que, si bien el riesgo de deflación en 2014 es "virtualmente despreciables" en la mayoría de las economías para la eurozona es de alrededor del 20%.
"El resultado serían mayores intereses reales, un incremento de la carga de la deuda pública y privada y una menor demanda y producción", alerta el Fondo.
De este modo, la institución con sede en Washington considera que en la zona euro es necesario "más flexibilización monetaria, incluyendo medidas no convencionales" para respaldar la actividad y alcanzar el objetivo de estabilidad de precios del BCE reduciendo los riesgos de una inflación incluso menor o de deflación.
En la rueda de prensa posterior a la reunión de abril del Consejo de Gobierno del BCE, el presidente de la entidad, Mario Draghi, ironizó sobre la "extremada generosidad del FMI" a la hora de sugerir lo que habría o no que hacer, recomendando a la institución que se plantee también prestar consejo justo antes de las reuniones de política monetaria a otros bancos centrales, como la Reserva Federal de EEUU.