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El FMI cree que los tipos de interés reales permanecerán "relativamente bajos" tras la crisis

El Fondo Monetario Internacional (FMI) prevé que los tipos de interés reales aumenten "sólo moderadamente" desde sus niveles actuales, por lo que espera que a largo plazo sigan siendo "relativamente bajos" después de que se supere la crisis.
"No hay motivos contundentes para prever que las tasas de interés reales a largo plazo regresen rápidamente al nivel medio del 2% observado a mediados de la década de 2000", señala el FMI en el capítulo 3 del informe 'Perspectiva Económica Global' (WEO por sus siglas en inglés).
En este sentido, prevé que las tasas de interés reales aumenten a medio plazo en todo el mundo en consonancia con la normalización de la situación económica mundial, revirtiendo la caída en los niveles negativos que experimentaron tras la crisis financiera internacional.
Sin embargo, ve "improbable" que se produzca un retorno a tasas reales altas, porque los factores que más han contribuido a la caída de las tasas reales en estos últimos años probablemente no se revertirán de manera sustancial en los próximos años.
En concreto, apunta que el gran aumento de la tasa de ahorro registrado en las economías emergentes entre 2000 y 2007 se revertirá solo parcialmente, "lo que significa que habrá tan solo un alza moderada de las tasas reales".
A esto se suma que el aumento de la demanda de activos seguros observado desde los años 2000, que en gran medida refleja el mayor riesgo de las acciones frente a los bonos y una mayor acumulación de reservas en los mercados emergentes, no tenderá a revertirse a menos que haya una modificación "importante e imprevista de las políticas".
Además, la institución dirigida por Christine Lagarde achaca este escenario a que la disminución de las tasas de inversión en las economías avanzadas resultante de la crisis financiera mundial persistirá en los próximos años.
En este contexto, el Fondo cree que la continuación de tipos reales bajos permitirá a los prestatarios reducir su coeficiente de endeudamiento y hará menos difícil lograr la sostenibilidad fiscal. Sin embargio, también planteará "nuevos desafíos" para las políticas públicas.
Así, cree que eleva la probabilidad de que los tipos de interés nominales lleguen al límite inferior cero si ocurren 'shocks' adversos que afecten la demanda en un contexto de metas de inflación en torno al 2%. "Esto, a su vez, podría tener consecuencias para un marco apropiado de política monetaria", advierte.
Además, los ahorradores podrían verse perjudicados y los bajos tipos de interés pueden inducir a las entidades financieras a buscar rendimientos más altos asumiendo más riesgos. "Esto, a su vez, puede potenciar los riesgos sistémicos del sector financiero y poner de relieve la importancia de una supervisión macro y microprudencial adecuada para mantener la estabilidad financiera", agrega.