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Fitch confirma la 'triple A' de Austria por la fortaleza de su economía y el estado de sus cuentas

La agencia de calificación crediticia Fitch Ratings ha mantenido la calificación 'AAA' con perspectiva 'estable', la nota más alta posible, de Austria debido a la fortaleza de su economía, su bajo nivel de desempleo o el buen estado de sus cuentas públicas, entre otros aspectos.
En concreto, Fitch apunta que el rating de Austria está respaldado por una economía diversificada abierta con un elevado PIB per capita. Además, remarca que tiene la tasa de desempleo más baja de la Unión Europea, el sector privado está moderadamente apalancado y la balanza por cuenta corriente lleva en superávit desde 2002.
En esta línea, afirma que la economía austriaca está creciendo con más fuerza que la de socios de la eurozona y se acelerará aún más en 2014, año para el que Fitch prevé un aumento del PIB del 1,4%. "No hay grandes desequilibrios externos o en el sector privado que corregir", agrega.
Asimismo, subraya su buen historial a la hora de registrar bajos niveles de déficit, y cree que, a pesar de las incertidumbres en torno a las medidas de consolidación fiscal previstas, el ajuste será suficiente para colocar la deuda pública en una trayectoria descendente.
Por otro lado, señala que el riesgo de costes adicionales para las cuentas públicas derivado del apoyo a los bancos es bajo, y actualmente está por debajo del que tienen otros países de la eurozona con 'triple A', Alemania y Países Bajos. Aún así, advierte de que a pesar de la mejora de la capitalización de sus bancos, sigue por debajo de sus equivalentes internacionales.
La agencia también afirma que los riesgos derivados de sus vínculos con la eurozona se han aliviado, reduciendo un posible impacto en sus cuentas públicas por su aportación a los mecanismos europeos. En su opinión, esto obedece al fortalecimiento de las medidas de gobernanza y al programa de compra de deuda del BCE, aunque avisa de que la crisis de la eurozona "aún no ha acabado".
La perspectiva estable del rating indica que no prevé acontecimientos importantes que justifiquen una rebaja de la calificación, que aún así podría tener lugar si el Gobierno se desvía del proceso de consolidación fiscal o si empeora considerablemente el balance de los bancos del país.